Terremoto en Japón y mi timeline en Twitter

Saludos cosmonautas,

aunque hoy no teníamos pensado hacer un post, ya que queríamos dejar el post sobre la denuncia a Ángel Sala como el primero todo el fin de semana. Pero después de lo acontecido en Japón, nos hemos visto obligados a hablaros del suceso por dos motivos. El primero, y el más importante, para mandar muchos ánimos a todos aquellos amigos y conocidos que tenemos en Japón. Y en segundo lugar, para hablaros de lo eficiente que ha sido nuestro timeline de Twitter para enterarnos de todo lo acontecido.

No seremos los primeros en hablar de las grandes ventajas de las redes sociales para tener información de primera mano al momento, pero no deja de ser algo maravilloso. En este caso, debido a nuestra «japonofilia», hemos construido un timeline lleno de residentes en Japón y otras personas relacionadas con el país, que en seguida nos han puesto al día de lo que estaba pasando, minuto a minuto.

Nos hemos levantado, y mientras estábamos #renfeando, nos ha bastado un ligero vistazo a Twitter para saber que un terremoto de proporciones considerables había tenido lugar en Japón hacía unas pocas horas. Unos tweets después, nos hemos dado cuenta de que era algo mucho más importante, y es que a menudo sabemos de notícias de terremotos en Japón y no nos preocupa en absoluto, ya sea porque es habitual o porque sabemos que en Japón están bien preparados para afrontarlo. Pero esta vez ha sido diferente, especialmente por el terrible tsunami posterior:

http://www.youtube.com/watch?v=rO2-LT9pflM]

Twitter nos ha servido también para saber del paradero y estado de nuestros amigos en Japón, en pocos minutos los teníamos controlados a casi todos, y nos hemos alegrado de que estuviesen bien de salud, aparte del tema de los nervios, que los tienen a flor de piel por las aún existentes réplicas  (pero que seguramente irán a menos).

Nos ha hecho especial ilusión poder escuchar a @marcbernabe y @didacg hablando en RAC1 (radio catalana), hablando de sus vivencias y sensaciones, y retransmitiendo al momento algunas de las réplicas. Seguramente no habrían contactado con la emisora de no ser por Twitter, precisamente.

Dando las noticias con casco (foto de Kirai).

Ha sido interesante ver también como los medios tradicionales, incluso los que intentan estar al día con las nuevas tecnologías, han ido muchos más lentos a la hora de informarnos sobre la magnitud del suceso. Por ejemplo, cuando muchos medios cifraban en 16 las víctimas mortales, vía Twitter ya nos habían confirmado que eran al menos 35. Está claro que los «medios serios» necesitan verificar bien sus fuentes, pero eso no les evita cometer algunos errores.

Gracias a Twitter nos hemos enterado rápidamente de que este había sido el terremoto más grave del que se tiene constancia en Japón, y aún así se podría decir que han salido relativamente indemnes (aunque seguimos esperando para ver el auténtico impacto que ha tenido el tsunami), y también hemos podido estar al corriente de detalles más pequeños que pocas veces llegan a la noticias, pero que ayudan a hacerse una idea de como se está viviendo un evento de este tipo:

Hemos visto como se vaciaban las tiendas de comida gracias a @ikusuki.

Que la circulación de trenes estaba interrumpida gracias a @tokavs

 

Y también los problemas para volver a casa de @ungatonipon, al no poder hacerlo con transporte público.

 

Y también hemos podido saber algunas de las cosas que les pasaban por la cabeza a algunos de ellos, como a @kirai, uno de los más pesismistas.

Mientras,@karawapo seguía bien y tan feliz en el sur, en Fukuoka.

Y esto son sólo algunos de los ejemplos, porque hoy el timeline estaba ardiendo, con actualizaciones a cada segundo, centeneras de tweets a estas alturas hablando de lo mismo. Algunos sugerian streamings para ver imágenes en directo o de las televisiones niponas, han corrido como la pólvora algunos vídeos que ya se han subido a YouTube. Y es que a pesar de que ha habido problemas de cobertura para algunos, en Japón ni siquiera un terremoto de 8,9 es capaz de dejarles sin poder usar el móvil (con la excepción de Sendai, la zona más afectada).

Ahora cabe esperar aún que sigan habiendo replicas durante por lo menos un mes, y sobretodo, que los japoneses se pongan manos a la obra para reparar los daños, que han sido muy importantes, pero imaginaros lo que podría haber pasado si no estuviesen tan preparados.

Si queréis leer la vivencia personal de Marc Bernabé, clicad aquí. Y si queréis seguirnos en Twitter, aquí.

¡Un abrazo para todos los que estáis en Japón!