Tokusatsu: Un análisis de Godzilla (Gojira, 1954)

Saludos cosmonautas,

hacía ya varios días que teníamos aparcado el tema del Tokusatsu, y para empezar la semana hemos decido volver con ello por “la puerta grande”, y es que tiene que ser muy grande para que el protagonista de hoy pueda pasar por debajo de ella. Queridos cosmonautas, hoy vamos a hablaros del rey de reyes en el Tokusatsu, del rey de los monstruos, del rey del kaiju eiga, hoy hablamos del gran Gojira (más conocido en el mundo occidental como Godzilla).  Lo cierto es que hacía mucho tiempo que queríamos hablaros de esta fantabuloso monstruo, de este icono cultural, pero queríamos hacerlo bien, queríamos hacerlo tal y como merece el personaje. Una feliz casualidad hizo que Urías tuviera que realizar un trabajo para su carrera sobre un objeto cultural nipón, y como buen fan del género, no dudó ni un instante en escoger a Gojira como el objeto de su análisis. Lo que reproducimos a continuación es una versión algo modificada de ese trabajo, que es un análisis cultural del fenómeno Gojira y su significación dentro del contexto histórico, sociológico y cultural del Japón de la posguerra. ¡Esperemos que no resulte demasiado tostón!

Hoy queremos hablaros de una pieza primordial del tokusatsu japonés, una obra que ha tenido un impacto profundo en la cultura popular japonesa, pero también en la occidental. Se trata de “Gojira” o “Godzilla”, una producción de la Toho estrenada en los cines japoneses el año 1954, dirigida por Honda Ishiro, con los efectos especiales de Tsuburaya Eiji, y las interpretaciones de Shimura Takashi, Kouchi Momoko, y Takarada Akira en los papeles principales. La película vendió más de 9 millones de entradas, entrando en las 10 películas más vistas del año. Pero el impacto de esta primera película del daikaiju eiga, las películas “de monstruos gigantes”, fue mucho más duradero, ya que la han seguido 28 películas más protagonizadas por Gojira, y el monstruo se ha convertido en uno de los iconos culturales que hoy en día representan Japón. Según el profesor de la Universidad de Kansas, William Tsutsui, Gojira es el primer producto de cultura de masas del Japón de la posguerra que tuvo un impacto en el exterior (tanto, que dos de los japoneses más famosos entre los americanos, determinados a través de una encuesta, serían el emperador y el propio Gojira).

gojira_1954_japanese_poster “Gojira”, estrenada en España con el título “Japón bajo el terror del monstruo”, relata la historia de Gojira, un inmenso monstruo prehistórico que resurge de las profundidades marinas a partir de las radiaciones producidas por una bomba atómica, y que a la vez lo ha modificado convirtiéndolo en un ser prácticamente indestructible. A lo largo del film veremos cómo Gojira ataca barcos, una isla, y finalmente cómo llega a Tokio creando el caos y la destrucción por donde pasa. De forma paralela se nos explica la historia del Dr. Yamane Kyohei, su hija y sus dos pretendientes. El doctor es el encargado de descubrir el origen de Gojira y explicarlo a las autoridades, pidiéndoles que no intenten matarlo, si no que busquen la manera de estudiar este fenómeno de la naturaleza y la tecnología atómica. A partir de aquí el film transcurre entre los ataques de Gojira y entre el debate ético de uno de los pretendientes de la hija del doctor, que ha inventado una bomba que podría eliminar la amenaza, pero también provocar muchos daños a nivel ecológico.

La película aparecía en un momento muy concreto de la historia moderna japonesa. El año 1954 el Japón de la posguerra se encontraba inmerso en la recesión económica, los americanos ya no controlaban directamente el país, pero realizaban pruebas atómicas bien cerca, llegando a afectar a la tripulación y a la pesca de un barco japonés, las nimias compensaciones de los americanos escandalizaron la opinión pública japonesa (Noriega, 1987). Todo eso enmarcado en el contexto de tensiones de la Guerra Fría y el pánico nuclear. Además, el recuerdo y las consecuencias de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, y el trauma de la derrota en la 2ª Guerra Mundial, todavía estaban bien presentes en el pensamiento de los japoneses.
Así pues, la película, por diferentes motivos, se había creado como resultado de los momentos que se estaba viviendo, pero como explica Chon Noriega (Noriega, 1987), a la vez serviría también para exorcizar todas estas cuestiones, aunque fuera de forma inconsciente y menos traumática (haciendo referencia al concepto psicoanalítico de “transferencia”), ya que el responsable de la destrucción era un monstruo irreal y no un ejército que hacía poco todavía corría por el país.

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Podemos decir que “Gojira” es un manifiesto anti-nuclear con todas las de la ley. El monstruo devastador ha sido creado a partir de la energía atómica, y se ha convertido en una amenaza contra la cual nadie puede hacer nada. De hecho, la solución que encuentran al final es casi tan devastadora como la propia amenaza del monstruo. Es fácil establecer una comparación con la sensación de impotencia y terror que se vivió en el Japón después de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, pero también con los bombardeos y los incendios de la ciudad de Tokio. En la película, a pesar de los subtítulos desastrosos de las versiones españolas y americanas, podemos ver algunas referencias claras a Nagasaki, también en los refugios, e incluso una escena en que una madre dice a sus hijos que pronto se podrán reunir con su padre, que seguramente fue muerto en el conflicto bélico.
Así pues, el monstruo es la bomba, pero también son los americanos. En ningún momento del film se dice de forma explícita que los EEUU sean los responsables de la aparición de Gojira, pero tanto por el contexto del momento como por la noticia de los ensayos atómicos (los primeros barcos atacados en la película son una clara referencia al barco que fue víctima de los bombardeos de la isla de Bikini), es evidente que se está culpando a los americanos de la creación de Gojira, y por lo tanto, de la destrucción y el pánico provocados (de hecho, la versión americana del film, donde se incluyeron escenas propias, se intenta que este mensaje sea mucho menos explícito).
Pero se puede argumentar que la función de “Gojira” va más allá de una simple protesta, y también se puede convertir en un ejercicio de introspección y de reafirmación personal. Hemos explicado antes cómo el Dr. Yamane intenta evitar la destrucción del monstruo porque piensa que es importante estudiarlo y entender su origen. Así pues, con este film se podría inducir al espectador japonés a hacer preguntas del porqué de esta devastación, y hacerles reflexionar también en qué parte son responsables de la creación del monstruo, un monstruo que ellos mismos habrían podido encarnar en tiempos pasados. Al mismo tiempo, con el dilema ético de la conveniencia o no de utilizar la bomba de oxígeno que podría destruir Gojira,
pero a la vez el fondo marino, se hace una reflexión más explícita, aunque también se da los japoneses una oportunidad de sentirse más responsables y más concienciados de los peligros que representa la bomba atómica.

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A menudo se ha considerado la saga de Gojira como producto de segunda categoría dentro del mundo de la Ciencia-Ficción, ya sea por sus efectos especiales rudimentarios o por sus argumentos fantasiosos. Pero pensamos que más allá de aspectos puramente estéticos, la función del primer film y muchos de los 28 que lo han seguido, han servido mucho al público japonés a la hora de liberar tensiones y reflexionar sobre algunos conflictos candentes. Un artículo de la web www.associatedcontent.com nos da un ejemplo en la película “Godzilla vs. King Kong”, en la que Godzilla ataca Hokkaido y King Kong se erige como defensor del Japón. Esta película aparece el año 62, las relaciones con los Estados Unidos eran lo bastante buenas y al mismo tiempo los japonesas pensaban que Hokkaido podía ser un objetivo del ejército soviético. Si entendemos que King Kong es una clara metáfora de los americanos, el resto es fácil de interpretar. Ya más adelantada la saga, encontramos en Biollante, un personaje que simboliza el miedo a la manipulación genética, justo cuando se empezaba a hablar de la posibilidad hacia finales de los años 80.

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Así pues, estamos delante de uno de los productos más característicos y más populares de la cultura de masas japonesa, que más fronteras ha cruzado, y también estamos ante la franquicia cinematográfica más longeva que existe. Es también un producto comercial que ha sido explotado de todas las maneras posibles a través del merchandising, la parodia o el homenaje, que lo han acabado convirtiendo en el icono cultural, a nivel internacional que mencionábamos. Pero también creemos importante insistir en la función que han tenido a nivel socio-cultural, una función que ha ido mutando con el tiempo y los nuevos conflictos que han preocupado a la sociedad japonesa. Por lo tanto, sobre todo el primer film, pero el resto de la saga también, puede ser un punto de partida interesante para analizar la cultura popular y el imaginario colectivo japonés en relación con su propia historia.
http://www.youtube.com/watch?v=ZJx1YHNuVaM

Si queréis un análisis más detallado de Gojira y su impacto cultural, os emplazamos a la conferencia del profesor William Tsutsui de Junio de 2007, es larga, pero vale la pena y el tío es muy cachondo (pocas veces veréis conferencias tan frikis en una universidad):

Podéis leer nuestro post que repasa el resto de la saga clicando aquí.

Y más información sobre Gojira en Godzilla en Castellano.