Amemiya Keita, el tokusatsu adulto

Saludos cosmonautas,

hace nada os hablamos de Garo, una serie tokusatsu muy especial de Amemiya Keita, y ya entonces os prometimos hablar de este gran director tokusatsero, seguramente uno de los más especiales y revolucinarios. Si todo el tokusatsu os parece igual, os invitamos a descubrir a un director que de verdad consigue impregnar sus obras de un sello personal y muy característico.


Amemiya Keita, quien nunca se separa de su sombrero.

Nacido en Chiba un 24 de Agosto de 1959, su carrera ha estado ligada siempre al tokusatsu, empezó dirigiendo series como Dynaman, pero también se encargó de los efectos especiales e incluso de los diseños de personajes en otros proyectos, lo que seguramente le proporcionó unas bases técnicas que iban a influir en el desarrollo de su carrera como director.

Su currículum televisivo pasa también por dirigir series como Jetman, Space Sheriff Jiban (de la misma saga de Gavan), incluso Zyuranger, la serie que originó los Power Rangers, y por supuesto Garo, que ha sido uno de sus trabajos televisivos más recientes. Pero seguramente ha sido a nivel cinematográfico donde más se ha notado su estilo, y donde ha dado pasos agigantados para cambiar la concepción que muchos tenían del Tokusatsu.

Una de sus primeras películas fue “Mirai Ninja”, que consiguió llegar a Occidente bajo el nombre “Cyber Ninja”, y que era una adaptación de un videojuego de Namco llamado Mirai Ninja: Keigumo Kinin Gaiden (未来忍者 慶雲機忍外伝). Con la siguiente escena ya se intuye este estilo particular del maestro Amemiya…

Podéis ver la película entera de Mirai Ninja aquí (doblada al inglés).

Pero si tuviéramos que citar la película más importante de la carrera de Amemiya, esta debería ser, sin duda, “Zeiram”. Una idea original del propio director sobre la lucha de una cazarecompensas interdimensional, que debe acabar con un bicho realmente feo y cruel,  y que se encuentra por enmedio un par de electricistas japoneses que lían un poco el asunto.

A día de hoy podríamos decir que se trata de una auténtica película de culto, en la que el estilo Amemiya ya se ha desarrollado en su mayor parte, y lleva el tokusatsu hacia un terreno mucho más adulto de lo que era habitual. Para empezar, el grado de violencia era muy superior (como habréis visto en el trailer), y el guión algo más cuidado. Además, el diseño de personajes no tiene nada que ver con los habituales monstruos de colorines del Super Sentai u otras series tokusatsu, y se asemejan mucho más a las películas de ciencia ficción americanas tipo “Alien”.

“Zeiram” tuvo mucho éxito, y prueba de ello es la secuela que hubo, así como un anime basado en el personaje de Iria y un par de videojuegos.

Podéis ver el anime de Iria clicando aquí.

Con “Zeiram”, Amemiya se ganó la libertad de poder meterse con proyectos más ambiciosos y de repercusión, y poco después sería el encargado de “resucitar” después de muchos años de letargo a nuestro personaje favorito del tokusatsu: Kamen Rider. Keita Amemiya fue el encargado de inaugurar la era Heisei para el personaje, después de 4 años de completa sequía, con un personaje en horas bajas. Y lo que hizo fue darle la vuelta a todo con Kamen Rider ZO. Encargándose también del diseño de los personajes, Amemiya siguió un poco la estela más oscura que había dejado Kamen Rider Black, y la llevó a su terreno, con seres mucho más terroríficos, y un Kamen Rider mucho más oscuro y quizás menos heroico que los demás.

Puedes empezar a ver Kamen Rider ZO clicando aquí.

No sería su última participación en Kamen Rider, ya que también se encargaría de convertirlo en un heroe gigante con Kamen Rider J. Y tampoco fue su última aportación a engrandecer el universo tokusatsu del maestro Ishinomori Shotaro. Uno de los proyectos más conocidos actualmente, y además uno de los más especiales y espectaculares por sus resultados fue “Mechanical Violator Hakaider”.

Esta película convierte en protagonista al “malo” de Kikaider, una de las obras emblemáticas de Ishinomori, y lo convierte en una especie de vengador oscuro, pero mucho más humanizado de lo habitual. Todo ello está plagado  de referencias culturales occidentales, con cierto trasfondo cristiano (se sitúa en Jerusalem, o “Jesus Town”), y destaca por esa inversión de papeles, donde los supuestamente buenos son los malos, y los supuestamente malos… ¿son buenos?

Por último, dentro del campo cinematográfico, Amemiya se sacó de la manga una película llamada “Moon Over Tao”, que algunos consideran su obra maestra y que nosotros tenemos pendiente de ver desde hace años – así que ya os contaremos.

Podéis empezar a ver “Moon Over Tao” aquí.

Tal y como ya anunciamos, su próximo proyecto cinematográfico es “Garo: Red Requiem“, que llevará el mundo del caballero de oro y los Horrors al 3D, en una experiencia que seguramente nosotros no podemos disfrutar. Y aunque desde “Moon Over Tao” y “Garo” han pasado muchos años, esto no significa que Amemiya estuviese parado. Aparte de algunas colaboraciones en filmes corales, y lógicamente la serie de “Garo”, Amemiya también se dedicó al diseño de personajes de videojuegos, trabajando en “Onimusha 2”, “Onimusha 3” y “Clock Tower 3”, por mencionar algunos de los más populares.

Lo que tenemos muy claro es que la dedicación de Amemiya Keita al tokusatsu va más allá del puro trabajo, lo convierte en pasión. Sólo alguien que realmente conoce y adora tanto a unos personajes puede sacarse de la manga algo como “Kamen Rider ZO” o “Mechanical Violator Hakaider”. Además, sus proyectos personales siempre han demostrado un gran cuidado por ofrecer productos de la mayor calidad posible (aunque el presupuesto no acompañase siempre, y eso hay que tenerlo en cuenta).

Pero seguramente, su mayor logro ha sido trasladar un género que para muchos estaba destinado a los niños, en algo completamente adulto, mucho más complejo y “realista” (si se nos permite usar el vocablo), dejándonos por el camino auténticas joyas cinematográficas del tokusatsu.

¿Alguien dijo homenaje a Terminator 2?

Fue gracias a la desaparecida revista Cine Asia que nosotros conocimos a este director, y también que le dimos un empujón a nuestro tímido interés por el tokusatsu. En buena parte , aunque no exclusivamente, hemos sacado información para este post de un revelador artículo de Domingo López en el número 19 de Cine Asia (¡echamos de menos esa revista!).