Hilo musical de la Arcadia: SILVERCHAIR

Saludos cosmonautas,

Como se pueden dar cuenta por nuestro post de despegue, en la Arcadia damos mucha importancia al hilo musical de nuestra nave, y eso es algo en lo que Urías ha insistido mucho, ya que él es incapaz de imaginarse navegando (sea por el espacio sideral o el espacio internauta) sin acompañar su viaje de algunos acordes más o menos bien puestos por aquí y por allá.

Urías es un chico caprichoso, y aunque le tenemos tomadas las medidas en cuanto a gusto musical, siempre puede sorprendernos con una magnífica afinación y alguna que otra salida de tono.

Ha querido empezar su viaje, nuestro viaje, con una de esas bandas que le ha acompañado durante años. Se trata de Silverchair, una banda australiana que ya en el 1994 sorprendió a todo un país con un Single, “Tomorrow”, y que convirtió a sus jovencísimos miembros en las mayores promesas del Rock australiano.

Siendo primero los niños prodigio del Grunge de la época (influencias de Nirvana, Pearl Jam, etc.), y hasta llegar a un Pop-Rock-a-veces-suave-a-veces-duro con tintes “beatlescos”, la carrera de Silverchair ha sido la de una evolución constante. No hay dos discos iguales, pero todos tienen algo que les une. De hecho, la susodicha evolución parece incluso que estuviera planeada de antemano. Fue en “Diorama”, su cuarto álbum donde Silverchair llegaron seguramente a la cúspide de esa evolución, donde desplegaron toda una cosmogonía que se había ido forjando a través de los años, y lo hicieron con un disco que, a pesar de no tener el éxito esperado, sí refleja todo el genio que hay dentro de este trío de músicos australianos.

Algunos pensarán que desde su primer y Grunge-influenciado disco “Frogstomp”, o incluso su salto a la fama con “Freak Show”, todo lo demás ya es la decadencia típica y tópica de las estrellas rockeras cuando se van haciendo mayorcitos y se venden a sonidos más amables… pero solo recordad que Daniel Johns, el carismático líder de la banda, ni siquiera ha llegado a la treintena, y por muy precoces y aventajados que sean, ¿no sería un poco pronto para hablar de decadencia?

Para Urías, Silverchair son uno de esos grupos a los que hay que poner atención, ya que son lo suficientemente valientes como para no amilanarse a la hora de provar cosas diferentes o de ir un poco más allá, consiguiendo así que cada disco tenga personalidad propia.

A continuación dos vídeos seleccionados de su primer y último disco respectivamente, que muestran esa casi increíble evolución, si alguien quiere saber qué ha pasado entre un y otro vídeo, solo tiene que asomarse a YouTube e indagar un poco más