Un año de desastre y recuperación en Japón

Saludos cosmonautas,

ayer se cumplió un año de la “desástrofe”, del terremoto más salvaje que se recuerda en Japón, el posterior tsunami, y el inicio de la crisis nuclear en Fukushima. Fueron unos días que vivimos de forma muy intensa en la Arcadia, no sólo por nuestra afinidad por el país, sino también por la cantidad de amigos que en esos momentos teníamos por esas tierras. El amarillismo que se apoderó en esos primeros días de la prensa internacional, que ponía a nuestros amigos en medio de un supuesto caos, tuvieron su contrapartida 2.0. A través de tweets y posts nos dimos cuenta de que, a pesar de la grave crisis que había empezado en Fukushima, y el desastre de Tohoku, la vida en Tokyo estaba lejos de poder llamarse un “caos”.  Así quisimos contarlo en este blog, consiguiendo un amargo récord absoluto de visitas. A los pocos días, los oportunistas medios de comunicación se volcaron en estos “nuevos informadores”, y sin pudor ni disculpa alguna cambiaron totalmente su anterior versión del apocalipsis.

Por desgracia, toda esta polémica y la crisis nuclear (que se convirtió en un asunto muy turbio) dejaron en un segundo término la auténtica catástrofe. El tsunami que borró del mapa poblaciones enteras a lo largo de la costa de Tohoku, que se llevó miles de vidas, y dejó a muchos otros sin absolutamente nada. Afortunadamente hubo muchas iniciativas solidarias que se pusieron manos a la obra para ayudar en seguida a las víctimas, y así empezó la recuperación de la zona devastada. Desde aquí seguimos de cerca el caso de Ishinomaki, población castigadísima por el tsunami, que tiene un vínculo especial con este blog. Y es que este era el pueblo natal de Ishinomori Shotaro, el Rey del Manga, creador de Kamen Rider entre decenas más de personajes. Allí se encontraba también el museo dedicado a la obra del maestro, cuya planta baja quedó totalmente destrozada por la fuerza del tsunami. Por suerte, varios días después apareció una fantástica foto que daba esperanzas:

Una estatua de Kamen Rider en medio del desastre, que transmitía una más que necesaria fuerza para empezar las tareas de reconstrucción, no sólo del museo, sino de toda una ciudad.

El director del Museo de Shotaro Ishinomori, varias semanas después del desastre. (Via Relief 2.0)

Tareas de limpieza en la tienda de regalos. 

Este es el vestíbulo del museo días después del tsunami. 

El mismo vestíbulo, unos meses después, en una campaña benéfica en la que se ofrecía juguetes a los más pequeños.

Y aquí el aspecto que tenía en Agosto, aunque desde otra perspectiva. (Via HobbyLink)

A través del blog del museo hemos podido descubrir algunos de los pasos de la reconstrucción del edificio, así como de distintas zonas de la ciudad donde se encuentran repartidas varias figuras de los personajes de Ishinomori. También hemos descubierto como algunos de los personajes televisivos del maestro más populares entre los niños han tenido un papel importante en algunos eventos de recogida de fondos para la reconstrucción de la ciudad. El mismo Hiroshi Fujioka, el actor que encarnó al Kamen Rider original, estuvo allí repartiendo  juguetes, regalos y algunos kits de socorro, convirtiéndose una vez más en el héroe de los pequeños (y seguro que de algunos mayores también).

Varios Riders y otros personajes de Shotaro Ishinomori saludando a los niños de Ishinomaki.

Reparto de juguetes y bebidas para los más pequeños.

Hiroshi Fujioka, el Kamen Rider original, dejando un mensaje en el museo de Shotaro Ishinomori. “Kamen Rider Ichi-go es eterno!” (traducción gracias a Marc Bernabé)

Y algunas funciones delante del museo (aunque da algo de grima, ¿no?).

No podemos esconder cierta emoción al ver como se han utilizado muchos de estos personajes que tanto queremos para ayudar y despertar las ilusiones de unos niños que tanto deben haber sufrido a lo largo de este año. Sí, no son más que cómics, mangas o tebeos, pero a veces pueden convertirse en algo más, ya sea esperanza, inspiración, o simplemente en una sonrisa. Y esto, en ciertos momentos, es una auténtica heroicidad.

Cerramos este post con nuestros mejores deseos para la zona de Tohoku, y aplaudimos el esfuerzo que se ha llevado a cabo a lo largo de este año para la reconstrucción de las vidas de miles y miles de japoneses. Ganbare nippon! がんばれ日本!