Canada, Oh Canada!

Saludos cosmonautas,

después de darle muchas vueltas al asunto finalmente ya podemos decir que el viaje veraniego está decidido al 100%, con todos los billetes necesarios. Nos disponemos a recorrer un montón de kilómetros montados en una autocaravana familiar, pero que en realidad serán sólo unos pocos para el que es el segundo país más grande del mundo: Canadá.

Después de varios veranos seguidos sufriendo el calor y la humedad asfixiante de China, Japón, Istanbul o Nueva York, finalmente nos hemos decidido por viajar hacia el norte, donde podemos incluso pasar frío (será casi como una experiencia nueva). Pero aparte de buscar el frío, también queríamos alejarnos un poco del turismo urbano que también ha dominado nuestros últimos viajes. Estos dos factores abrían varias posibilidades. Noruega, Islandia o Escocia podrían haber sido candidatas, pero también había ganas de irnos algo lejos del viejo continente (sin tener que pasar por Asia). Por lo tanto, la opción canadiense, cuyos paisajes naturales maravillan a tantos, parece una buena decisión.

El problema con preparar un viaje a Canadá es precisamente su tamaño. A no ser que pases varios meses ahí, es imposible ver una “muestra representativa” del país en un tiempo razonable, así que tienes que tomar una decisión en función de lo que más te puede interesar y no estresarte por no poder verlo “todo”. La decisión principal puede ser si te vas a centrar en el lado este del país o el oeste. Al este está “la civilización”, con las ciudades de Toronto, Montreal, Quebec, y también algunas tierras de pescadores (poblaciones fundadas por vascos, nada más y nada menos). Al oeste, las famosas montañas rocosas y Vancouver.

Ya que nuestra intención era ver más montaña que ciudad, la decisión final ha sido empezar por Vancouver y poder visitar la gran cantidad de parques naturales que allí se pueden encontrar, desde la isla de Vancouver hasta Calgary. Pero no vamos a renunciar totalmente al este, ya que hemos decidido pasar los últimos 3 días en Toronto (atraídos por la gran mezcla de culturas que nos han prometido, y alguna que otra tienda #TLQM que no puede faltar). No es que en la parte este del país no se puedan encontrar parajes naturales, eso es algo que domina todo Canadá. Pero es cierto que si te quedas ahí es fácil que acabes centrándote más en el rollo urbanita. Por otro lado, la parte central del país tendremos que dejarla para otra ocasión.

Estas son las vistas que puede ofrecer el parque Jasper, ¡estamos ansiosos!

Ahora que ya tenemos fechas seguras llega el momento de empezar a hacer itinerarios y reservas. Aunque esta vez serán pocas noches las que pasaremos en hoteles, y muchas en la caravana. Puede ser toda una experiencia dormir sabiendo que a poca distancia estarán los osos grizzly, los caribús, e incluso las orcas o los leones de mar.

Dicen que los grizzly no se dejan ver con facilidad. ¿Tendremos suerte?