China: cometas, policías y Urías

Saludos cosmonautas,

en nuestro post dedicado a China de la semana pasada, dejamos en el aire una aventura que tuvo Urías durante sus paseos por la plaza Tian’anmen de Pekín. Lo cierto es que no sabíamos si publicar la siguiente historia iba a acarrearnos algunos problemas, y es que es un tema delicado (todo lo que tenga que ver con Tian’anmen lo es para el gobierno chino), y publicar ciertas cosas antes de volver a entrar en el país puede suponer un riesgo para Urías y su expedición… pero venga va… ¡con dos cojones!

Después de los acontecimientos de la plaza de Tian’anmen de 1989, se podría decir que el lugar se ha convertido en la plaza más vigilada de toda China, y quizás del mundo. El gobierno chino parece que siente cierto pánico a que se pueda repetir algún incidente similar, y es por eso que Tian’anmen está siempre bajo la mira de las fuerzas policiales, ya sea a través de las múltiples patrullas que vigilan la zona, o con las cámaras que al parecer vigilan constantemente la enorme plaza.

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No es que seamos en absoluto unos personajes subversivos y antisistema… bueno, también depende de a quién le preguntes y de como te lo mires… pero al menos ese día no teníamos pensado atentar contra el orden público chino, ni mucho menos. Ya os contamos como los vendedores ambulantes de Tian’anmen actuan como zombies ante cerebros frescos cuando un turista se adentra en la plaza, y durante varios días resistimos estoicamente a sus embistes consumeriles, primero de forma educada, después con tensión pero manteniendo las formas, y al final mandándolos directamente a la mierda con un “NO” rotundo (bueno, con un “bu shi” rotundo y mandarín en realidad). Pero al final nos pudieron las ganas de hacer volar una cometa en el cielo de la plaza de Tian’anmen, y nos dejamos timar de mala manera comprando una bonita y cara cometa.

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¿Bonito verdad? Y graaaaande… 🙂 Y caaaaaro también…

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Vuela feliz, vuela por los cielos…

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¡Mira qué lejos llegó el bicho ese! ¡Ahí, ahí, el puntito rojo!

Llevábamos un rato disfrutando de nuestra cometa, llamando la atención de todos los chinos de la plaza, que contemplaban maravillados como hacíamos volar el aparato y no paraban de sacarnos fotos entusiasmados tanto por nuestra poca habilidad, como por nuestras peculiaridades físicas. Entonces, el peso opresivo de las fuerzas policiales chinas cayó sobre un servidor… Un policía chino se acercó, mientras yo intentaba mantener la cometa volando…

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Oficial chino: “Excuse me, Sir!”

Urías: ¿Algún problema oficial?

Oficial chino: “It’s forbidden!” (¡Está prohibido!)

Urías: “Really? ¿De verdad? No me lo puedo creer…”

Oficial: “¡PIM! ¡PAM! ¡PUM!”

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Urías, ¡victima de la represión policial!

Así es, me habían prohibido hacer volar mi cometa en loas azules cielos de la plaza de Tian’anmen, una situación que representa una metáfora tan potente que ni tan siquiera voy a explicarla para no desvirtuarla… Habían coartado mi libertad de expresión, y eso me había enfurecido, tenía ganas de marcha, y me puse farruco…

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Urías se pasea delante de la policía china mostrando el arma del délito a modo de provocación, bajo la atenta y sorprendida mirada de algunos oficiales.

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Un jovencito prometedor, futuro activista radical, se une a mi protesta.

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Al parecer su táctica es infiltrarse entre los policías, ¡buena idea chaval! Pero parece que uno de ellos le ha pillado…

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La mirada incisiva de las fuerzas del orden chinas.

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Uno de los oficiales instantes antes de gritarle a nuestro cámara para que dejara de hacer fotos. ¡Censura! ¡Censura!

Al parecer ya habíamos cabreado bastante a esos policías, así que la cosa pasó a mayores, y como veían que eran demasiado pocos para hacernos frente, llamaron al ejército…

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Esto empezaba a pintar mal, pero queríamos resistir un poco más. Hasta que…

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Hasta que llamaron a la división especial de la Escuela de Brujas y tuvimos que poner pies en polvorosa, Harry Potters chinos, ¡eso sí que da miedo, cojones!

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Empecé a correr intentando mezclarme con la multitud… pero la cosa estaba complicada para mí… (¿Dónde está Urías en la foto? ¡Es fácil!)