Robotto Keiji K, el robot detective con estilo

Saludos cosmonautas,

como prometimos en su momento, hoy retomamos nuestros análisis de series y personajes tokusatsu, y lo hacemos una vez más con un personaje que nació del pincel del grandísimo y venerado maestro Ishinomori Shotaro (¡maestro! ¡maestro!).

Robotto Keiji (ロボット刑事) apareció en el Shonen Magazine y en televisión en 1973, es decir, enmedio del boom del tokusatsu televisivo que habían suscitado otras creaciones de Ishinomori como Kamen Rider o Himitsu Sentai GoRanger. Aquí nos cuentan la historia de K, un robot con forma humanoide que se pone al servicio de la policía para combatir a la maléfica organización robotil llamada BAD. Sus grandes capacidades robóticas convierten a K en una gran detective, pero al mismo tiempo está listo para la acción, y cuando conviene sabe repartir guantazos. Según dicen, la historia del detective robot se inspira en los relatos de “Yo, Robot” del grandísimo Isaac Asimov, ejemplo de ello es que está programado para no dañar a los humanos (aunque sí a los cyborgs).  Pero a un servidor le sigue recordando más a “Bóvedas de Acero” del mismo Asimov…

Una de las peculiaridades de este personaje, en comparación con lo habitual en estos arquetípicos personajes “ishinomoriescos”, es que no tiene forma humana alguna. Es un robot de pies a cabeza,  por lo tanto no tiene parte humana en plan cyborg, ni tampoco apariencia humana como Kikaider (aunque sí forma humanoide, claro). Pero todo eso no le impide vestir con su mítico traje compuesto por americana roja, pantalones blancos, y gorra, guantes y zapatos amarillos (¡qué bien conjuntado!). Esto no quita que no necesite “transformarse”, sigue existiendo un “henshin”, ya que cuando tiene que luchar sus colores y su forma cambian (teniendo incluso distintos colores para distintos estados de ánimo). Lo cierto es que esta forma de lucha nos recordará muchísimo al diseño del propio Kikaider. Y para muestra…

Aquí la versión de “batalla” en el manga y que tanto recuerda al mítico Kikaider. Como se puede ver, usan fotografías de la serie de TV. Como varias obras de Ishinomori, tanto el manga como la serie de TV salían casi al mismo tiempo (lo cual hace difícil saber qué fue lo primero en crearse).

La misma foto que aparece en el manga, pero aquí se puede observar más el detalle. Y a continuación un fragmento de la serie en el que aparece otra de sus “curiosas” formas…

http://www.youtube.com/watch?v=QX-Xlr9uXa4

Nuestra historia de persecución de este personaje empezó hace ya unos dos o tres años cuando lo vimos referenciando en un programa de la BBC llamado “Japanorama”, que a estas alturas muchos de vosotros conoceréis. No solo se hablaba de este personaje, si no que el presentador de “Japanorama” llegó a vestirse como él para presentar el programa. Lo que más nos atrajo de Robotto Keiji fue ese contraste entre su naturaleza robótica y la elegancia dandy de su traje. Era algo que desafiaba todo sentido estético, sobretodo el de los clásicos personajes robóticos, que acostumbran a ser completamente de metal, o tienen apariencia humana, ¡pero no es tan habitual ver a un robot metálico presumido!

Pero detrás de esto, también parecía haber un personaje interesante, un James Bond robótico, un Sherlock Holmes con tuercas, pero sin duda, lo que nos robó el corazón fue su estilazo. Y ahora por fin hemos podido empezar a ver la serie, y por el momento no nos ha defraudado, más bien ha superado nuestras expectativas (que no eran muy altas, deberíamos reconocer). Aún así, precaución a los neófitos del tokusatsu, la serie tiene casi 40 años, y se nota.

En estas viñetas se hace más que obvia la influencia de Tezuka, y también nos dan una buena muestre del tono “noir” que podía tener el manga, algo que también se transmitió a la serie de TV.

http://www.youtube.com/watch?v=3tkasPkwqg4

Como ya os contamos, actualmente hay un fansub que ha subtitulado al inglés un montón de series tokusatsu interesantes, y entre ellas, y con un buen número de episodios, está Robotto Keiji (podéis acceder al fansub clicando aquí). Es una mangífica oportunidad de ver por fin a un personaje icónico de la era dorada del tokusatsu televisivo, y uno de los personajes más carismáticos de Ishinomori Shotaro.