Sangtraït: ¿rock catalán? NO! Heavy Metal

Saludos cosmonautas,

no sé como he podido tardar tanto en dedicar un post al que sería uno de los grupos a los que más cariño le tengo. Uno de esos grupos que forman parte de mi ADN musical, y que aún tengo uno de sus conciertos en mi podio de honor de los mejores conciertos de mi vida. Estoy hablando de los grandísimos Sangtraït, seguramente uno de los pocos, por no decir el único grupo de Heavy Metal catalán (y que cantaban en catalán) que tuvo una repercusión considerable en Catalunya. De hecho no ha vuelto a suceder jamás algo parecido.


Un foto muy precoz de Sangtraït.

Sangtraït empezaron a formarse en la Jonquera (en la frontera con Francia) ya en 1979, pero no sería hasta 1982 cuando serían un grupo más o menos sólido. Por esa época se llamaban Los Bomberos Atómicos (algunos de ellos se habían puesto a trabajar de bomberos pensando que tendrían tiempo para ensayar), pero no sería hasta 1988, con el cambio de nombre y de cantante, que llegaría su debut discográfico: “Els Senyors de les Pedres” (los señores de las piedras). El disco era una mezcla de canciones Hard Rock y Heavy Metal con un aire bastante setentero aún, y que tenía la curiosidad de contar con un saxofonista (el mítico Papa Juls), que le daba un aire muy personal a la banda. También destacaban sus letras, que tanto podían ser misteriosas y épicas al más puro estilo Heavy Metal (muchos temas medievales o mitológicos), como más cachondas y “de bar” (normalmente los temas más Hard-Rock). Aparte del himno “Els Senyors de les Pedres”, en ese disco apareció una de las canciones más queridas y recordadas de la banda, y también una de las baladas catalanas más populares: “El vol de l’home ocell”, la historia de un hombre que quería ser pájaro.

Ya en pleno apogeo del movimiento del Rock Català, en 1990, Sangtraït editaron su segundo disco: “Terra de vents” (tierra de vientos). Lo cierto es que el grupo apareció justo en el momento en que se empezaba a mover el Rock en catalán, y no hay duda de que usaron ese empuje a su favor (aparecieron en los mismos recopilatorios que hicieron famosos a muchos de los grupos de Rock Català: Sopa de Cabra, Els Pets, Sau, Lax ‘n’ Busto, etc.). En esa época no se hacía demasiado extraño ver a Sangtraït entre esos grupos (que se hiciese música en catalán ya era suficiente), pero visto con perspectiva está claro que el grupo se desmarcaba mucho del resto musicalmente.

Si su disco debut ya había llamado la atención con unas buenas 10.000 copias, “Terra de vents” fue el empuje que necesitaban para empezar a moverse por toda Catalunya. El disco suponía un considerable salto cualitativo, ya fuese por una producción algo más potente como por unos temas mucho más compactos, el estilo de Sangtraït cada vez estaba más definido. De ahí salieron dos grandes clásicos de la banda, “Inqui-missió” y “Sang en el fang”, este último es seguramente uno de los más populares, y un buen ejemplo de esa mezcla de Heavy Metal con el sonido del saxo.

“Inqui-missió” era uno de esos temas pesados, donde las letras medievales Heavy Metal brillaban más, y que mostraban el lado más épico de Sangtraït.

http://www.youtube.com/watch?v=AoPJtYRtTe4

Sin apenas tiempo para respirar, Sangtraït se metieron de nuevo en el estudio y parieron el disco más famoso de la banda, “L’últim Segell” (el último sello), el que definitivamente les consolidaba en el panorama musical catalán, y que además consolidaba definitivamente su particular estilo, subiendo el ritmo de las canciones, y recreándose en la épica que tan bien sabían plasmar en canciones Heavy Metal (sin necesidad de hacer Power). Prácticamente todos los temas de las cara A del disco son clásicos absolutos de la banda (por entonces el vinilo seguía siendo lo más vendido, y tenía su importancia y su lógica donde se colocaba cada canción).

“L’últim Segell”, el “master of puppets” de Sangtraït.

Empezaba por “Furtadora d’ànimes”, cuyo parón en el que Quim Mandado grita “no hi ha qui el pari!” es uno de esos detalles que convirtieron la canción en clásico al instante. Una canción rápida, épica y que habla de uno de esos grandes temas: la muerte.

Y sin dejarte tiempo para respirar, aparecen con “El guerrer”, puro Heavy Metal para hablar del horror de la guerra.

Si al principio os decíamos que “El vol de l’home ocell” fue una de las grandes baladas catalanas, con “Somnis entre boires” la banda de la Jonquera nos demostró que tenían un talento especial para componerlas, en la mejor tradición de las Power Ballads. Aquí os la mostramos en una versión especial del último concierto de la banda:

Ese 1991 fue muy especial para la banda, no sólo editaron uno de sus discos más famosos, sino que además participaron en el mítico concierto que se celebró en el Palau Sant Jordi junto a Sopa de Cabra, Els Pets y Sau, con 22.104 se batió el récord europeo de asistencia a un concierto en un recinto cerrado. De ahí apareció el disco “Sangtraït al Palau Sant Jordi”, del cual han salido la mayoría de vídeos de este post, y que nos ofrece a la banda en sus momentos más dulces.

Después de haber llegado a lo más alto Sangtraït se sacaron de la manga un nuevo trabajo que refinaba todo lo que habían conseguido con “L’últim segell”, y además lo llevaba a otro nivel con la incorporación de las influencias más Ópera Rock de bandas como Queen (aquí se recrearon en su habilidad en cuanto al tema vocal). El título era realmente descriptivo, “Contes i llegendes” (cuentos y leyendas), y aunque incluye algunos temas con letras y sonido más Hard Rock, en realidad dominaba el Heavy Metal épico que tan bien les había funcionado hasta el momento, junto con algunas de las letras más fantásticas y románticas que habían parido. Un grandísimo trabajo de Heavy Metal, temas rápidos y tralleros como “Les Creus Vermelles”, pesados y potentes como “Profanacció”, baladas de lagrimita como “La reina del gel” o “Sentències d’amor”, o himnos Hard-Rock como “Alè de mil-cent”. Podríamos decir que no sobraba ni una de las canciones, definitivamente uno de los trabajos más redondos que compusieron Sangtraït.

http://www.youtube.com/watch?v=i-KqBaQlNAQ

Una de las grandes sorpresas del álbum fue “Freddie Memorium”, una preciosa canción dedicada a Freddie Mercury que contó con la colaboración de Lluís Llach, una de esas mezclas que uno difícilmente puede imaginar, pero que tuvo unos resultados excelentes. Es una pena no poder mostraros el videoclip original (un claro homenaje al “Bohemian Rhapsody”), pero parece que nadie lo ha subido a YouTube. De todos modos ahí va la canción (cuyos beneficios se destinaron a la lucha contra el SIDA):

http://www.youtube.com/watch?v=SHGl5cadOwE

Con “Contes i llegendes” parece que Sangtraït cerraban una etapa y empezaban otra, que coincidía con el declive del movimiento del Rock Català, al menos en cuanto a la popularidad conseguida en la primera mitad de los noventa. En 1995 editaron su particular “Load” (los fans de Metallica lo habrán entendido), era un disco diferente, que rompía en muchos sentidos con todo lo anterior, aunque conservando en buena parte su personalidad. En realidad, “Eclipsi”, no dejaba de ser un paso lógico después de lo que habían hecho en “Contes i llegendes”, pero muchos fans no lo entendieron así, y les dieron la espalda.

Pero a mi me gustó, y a día de hoy sigo pensando que es un buen disco, aunque fuese diferente (y no tan redondo como los dos anteriores). Seguramente es el disco más experimental (con muchos teclados), a la vez donde la producción es de mayor calidad, y algunas de sus baladas son de lo mejor que ha hecho Sangtraït en su carrera (“Esperit de mar” o “Sentiments de paper”). Pero quizás les faltaba esa épica que medieval que les caracterizaba, y la sofisticación del sonido y las composiciones es algo que sus fans originales no entendían.

“Cara i creu” fue el “Single” con el que promocionaron el disco, y parece que ese bajo junto con los sintetizadores no cuajó.

Quizás haciendo caso a las voces críticas, o porque después de dos discos más sofisticados y cuidados querían volver a las raíces, en 1996 editaban “Noctámbulus”, que realmente parecía un retorno a los tiempos de “L’últim segell” (aunque sin deshacerse de algunos de los rasgos de los últimos trabajos). Volvían las temáticas medievales y fantásticas, el sonido más crudo, y también vuelven las canciones más Hard Rock. Y aunque se podría decir que es un trabajo decente, ya no tuvo el impacto de los anteriores, entrando en el peligroso terreno de los discos que se convierten en “uno más”.

Después de “Noctámbulus” el grupo desapareció durante tres años, el período más largo desde que debutaron en 1988. Pero cuando volvieron en 1999 ese gran interés por bandas de Rock Català prácticamente se había extinguido (resistían algunos de los veteranos, y algunos de los grupos más jóvenes, pero ya no tenían la repercusión que habían tenido en su momento). “L’altre cantó del mirall” (el otro lado del espejo) fue el último trabajo de Sangtraït. Era un disco especial, quizás más centrado en el Hard Rock y con letras que se alejaban de cualquier temática medieval o fantástica para hablar de temas más cotidianos.

Una vez más, Sangtraït sacaban un disco que ofrecía buenas canciones (incluso mejor que el algo regular “Noctámbulus”), pero ya no tenían ese gancho inicial, y se había perdido también parte de la magia que les había caracterizado. Hasta cierto punto parecía la enésima renovación de su sonido, siendo quizás el disco menos Sangtraït de todos (no por ello un mal disco).Pero en realidad, eran otros tiempos, ni siquiera el Heavy Metal pasaba por su mejores momentos a nivel mundial (era la época del Nu-Metal), y Sangtraït ya llevaban un tiempo pagando caro el haber formado parte de ese fenómeno llamado “Rock Català”. En su momento les benefició, y no podemos saber qué habría pasado con la banda de no ser así, pero al estar verse encasillados en un contexto musical que no era el suyo, parecía muy difícil posicionarse en otro tipo de mercado.

Así pues, en 2001 se anunciaba que Sangtraït iban a celebrar su último concierto en la Sala Razzmatazz el 20 de Diciembre. Para ello invitaron a varios de los músicos con los que habían compartido escenario en sus primeros años, así como algunos otros Heavy Metaleros catalanes. Fue un final algo abrupto, y que en ese momento no pareció importarle a mucha gente. Pero años después, a medida que la nostalgia empezó a crecer, algunos empezamos a echarles de menos. En Facebook existe algún grupo que reclama que la banda vuelva a unirse una vez más para dar otro concierto, aunque una vez más sea el último (demostrando la poca importancia que injustamente se le dio en su momento a la despedida del grupo).

Un servidor también puso su granito de arena en la despedida creando el perfil de Sangtraït en MySpace, que finalmente acabaría traspasando a Lupe Villar, la mismísima guitarrista del grupo, que me emocionó bastante al darme las gracias por crearlo. Y lo cierto es que a pesar del silencio de estos años, parece que varios de los miembros de Sangtraït se están poniendo las pilas creando nuevas bandas.

Lupe anunció a través de MySpace que había creado un proyecto llamado Kcor de Rock (junto a los chicos de Dragonslayer), y editaba con la misma discográfica de siempre un álbum con versiones de canciones Metal clásicas y también modernas: desde Black Sabbath hasta Linkin Park (WTF!), pasando por Avenged Sevenfold, Rammstein, Metallica, Van Halen, Queen, Iron Maiden y algunos más.  El gran Papa Juls fue el encargado de adaptar las letras al catalán, y Martín Rodríguez (batería de Sangtraït), también hizo su aparición.

En 2009 Martín volvió a juntarse con Quim Mandado (bajista y cantante de Sangtraït que editó en 2003 un disco en solitario), también con el veterano rockero Joan Cardoner, para formar Los Guardianes del Puente, que parece ser un reinicio de un proyecto que compartieron en su adolescencia. Aunque para los que crean que LGP pueden ser una especie de reinicio de Sangtraït, Quim Mandado (esa gran voz), ahora sólo la oiremos en los coros, las letras son en castellano, y el estilo no goza de esa misma originalidad que tan famosos les hizo (recuerda un poco al Alice Cooper de los 90 – sobretodo por la voz de Joan Cardoner).

Y aquí termina este nuevo homenaje que hemos querido darles a Sangtraït, un grupo que se merece mucho más reconocimiento del que tiene actualmente, porque aunque su asociación con el Rock Català fue lo que les catapultó a la fama, siempre fueron un grupo original y de gran calidad musical, y que nos dejaron un fabuloso legado de Heavy Metal cantando en catalán. Merecen por todos sus méritos formar parte de nuestra panteón de bandas #TLQM.