Infiltrado en una banda de Black Metal: Dimmu Borgir (2de2)

Saludos cosmonautas,

seguimos hoy con la segunda parte del Tour Report que hicimos en el 2004, cuando acompañamos a una de las bandas de Black Metal de más éxito de ayer y de hoy, Dimmu Borgir (leed aquí la primera parte).

Os dejamos la última vez con la incógnita de si Peter Tagtgren, líder de los míticos Hypocrisy, iba a aparecer en el escenario o no después de una larga sesión de borrachera la noche anterior. El bajista de la banda llegaba preocupado porque Peter no se levantaba, tirado en el suelo del autobús, apenas reaccionaba. ¿Habría que cancelar la actuación?

El eficiente Jez, la máxima autoridad de la gira, no estaba dispuesto a permitirlo y tuvo que ir directo hacia el bus y prácticamente sacar a Peter tirándole de las orejas para meterle en una ducha que él no quería darse (“A mí no me va a joder la gira una estrella del Metal borracha, ¡por mis huevos!” – debió de pensar el tour manager en ese momento). Finalmente consiguieron que Peter se subiese al escenario para que Hypocrisy diesen una actuación correcta pero con una obvia falta de energía por parte de su frontman (aunque los fans, lógicamente, ni se imaginaban lo que había pasado escasos minutos antes). El repertorio de la gira era bastante variado en cuanto a selección. Teníamos un tema del “Osculum Obscenum” del 93, algunos del “Fourth dimension”, énfasis en el “Abducted” con unos tres temas, la imprescindible “Final chapter”, así como“Fire in the sky”, una concesión al disco que no convenció a todo el mundo “Catch 22”, y si no me equivoco, un tema de su próximo álbum que pronto será editado (lógicamente ya ha sido editado, ¡han pasado 5 años!) .

Peter Tagtgren lo consiguió.

Hypocrisy abandonaban el escenario y todo se preparaba para la actuación de Dimmu Borgir, por fin podría verles en óptimas condiciones, o al menos en mejores condiciones que la noche anterior. La verdad es que la última vez que había visto a Dimmu Borgir en directo su actuación me dejó bastante frío y con no demasiadas ganas de asistir a muchos más conciertos suyos. Pero debo decir que esta vez me sorprendieron, no soy el único que lo piensa, parece que estos chicos han mejorado mucho en cuanto a directos y ahora son capaces de ofrecer un show intenso y de calidad. El fallo más grande que vi en esta gira fue un repertorio que para mi gusto no era el más acertado. Obviamente se centraron en su último “Death Cult Armageddon”, un disco que al contrario que el compañero que realizó el comentario para Hell Awaits, creo que es superior a su predecesor y que ofrece temas interesantes y novedades en cuanto a sonido que consiguen despertar un interés que algunas veces se pierde. El protagonismo de las guitarras es realmente importante en este disco, los riffs que seguramente ha aportado Galder son realmente potentes, y además se han recuperado algunas atmósferas y melodías que parecían algo olvidadas en Dimmu Borgir. Precisamente esos riffs dieron mucho juego en el directo y sonaron realmente bien, sin duda son temas que al contrario que algunos que encontrábamos en “Puritanical Euphoric Misanthropia” funcionan muy bien encima del escenario.

El repertorio de Dimmu Borgir de la gira “Death Culth Armageddon” (fijaros que hay una nota donde se especifica que hay que hacer para coordinar las luces y la canción en un momento concreto.)

Pero insistiendo en el repertorio que usaban en esta gira, hay que reconocer que no se olvidaron ninguno de sus discos, ni siquiera de su primer “For All Tid”, tampoco faltaron “Stormblast”, “Spellbound”, algunos temas del “Spiritual Black Dimensions” que fueron los que menos me convencieron en cuanto a elección, y un final siempre aclamado con la imprescindible e ineludible “Mourning Palace”.Sin duda alguna me habían convencido, estaba contento por eso y mientras ellos se duchaban me pasé un rato por la afterparty que se celebraba en una sala contigua, y que en ese momento, a la espera de que se uniesen a la fiesta los miembros de los grupos, no parecía muy interesante. Me fui otra vez a recluirme en al autobús y distraerme observando a los fans que iban abandonando el recinto poco a poco. Al poco rato la escena anterior al concierto se repetía, alguno de los roadies descansaba en el autobús y Nicholas seguía con su cachimba. Para su alegría, un amiga suya de Murcia  le hizo una visita junto a algunos amigos, subieron al autobús para charlar un rato y realmente fue gracioso ver como 3 o 4 chavales no sabían como ponerse y se quedaban contemplando al amable pero silencioso y calmado Nicholas.

Una enorme cruz metálica invertida a lo rueda dentada presidía el escenario de Dimmu Borgir.

Al rato me puse a mirar por la ventana a raíz de unos comentarios que había hecho Galder a sus compañeros. La escena creo que habla por si sola, y yo no quiero hacer conjeturas, así que cada uno piense lo que quiera. Ahí fuera estaba Galder, hablando con un par de muchachitas que habían asistido al concierto, mientras él se hacía un poco el tímido, ellas hablaban entre si, parecía que tenían que tomar una decisión respecto a algo. Al final se fueron con Galder y se subieron a la parte de arriba del autobús, ¿era para enseñárselo? Mi curiosidad periodística empezó a hervir en mis venas, y a los quince minutos no podía aguantar más, cogí toda la valentía que pude en ese momento y subí a la parte de arriba para ver que pasaba esperando encontrarme con una escena de proporciones rockeras, pero ahí no había nadie. En menos de un cuarto de hora las chicas habían subido al autobús y se habían ido, y si la intención era enseñárselo hay que decir que no se pasaron por la parte de abajo, que suele ser la más visitada y la más interesante. Así que, como ya he dicho, que cada uno saque sus propias conclusiones al respecto ;-).

Galder de Dimmu Borgir en Valencia.

Horas después la afterparty se había acabado y todo el mundo tenía que subir de nuevo al autobús para el viaje a Barcelona. Debían ser las 4 de la madrugada cuando abandonamos Valencia. Pero como es habitual, ahora empezaba la fiesta. La parte de abajo del autobús estaba repleta de gente, los roadies, Jez, Silenoz, Galder, Mustis, Vortex, la novia de éste… todos ahí embutidos para distraerse de la mejor manera posible. Al que en ninguna ocasión pude ver en plan “festivo” fue a Shagrath que pasaba bastante desapercibido durante todo el día y que prefería relajarse a su manera, ya sea comiendo yogures (una imagen curiosa de ver sin duda alguna: “Shagrath comiendo un yogur”) o mirando películas en su soledad. Pero yo si tenía ganas de hacer algo más que mirar y antes de irme a dormir acepté la oferta de Vortex de jugar a ajedrez. Vaya mierda, aunque se lo puse difícil al principio acabó ganándome las dos partidas que jugamos, por lo tanto Dimmu Borgir 2 – Hell Awaits 0. Después le tocaba el turno a Kristeen, que requirió mi ayuda para intentar derrocar al campeón. Mala elección. Kristeen no quería más mi ayuda y se la pidió a uno de los portugueses, otra mala elección, Vortex era imbatible. Después contó que aprendió a jugar durante su gira con Susperia; que por entonces siempre perdía, pero el día que empezó a ganar a la gente de Susperia ya no paró, y seguía imbatido desde entonces. ¿Quién iba a imaginarse que en Dimmu Borgir encontraríamos al nuevo Kasparov? Después de tanta sangre monárquica vertida había quedado algo agotado y me fui a dormir “temprano”, casi a las seis de la mañana.

Vortex se regodea por su victoria.

12 Octubre

Esta vez sí puedo decir eso de : “me levanté a eso de las once de la mañana”, con la siempre agradable sensación de estar de nuevo en casa. Seguí con el ritual de siempre, calzarme e ir directamente hacia la sala y la mesa de catering. ¡Comida!¡Comida!¡Comida! No es que se pase hambre durante una gira, al menos no me ha pasado, pero el horario y la frecuencia de las comidas es realmente extraña e irregular, aunque es opcional comer cada vez. El horario sería el siguiente: una vez se ha llegado a la sala uno se encuentra con la mesa del “desayuno”, esta suele permanecer ahí durante todo el día y el picoteo es constante, ya sean sandwiches de salami y patatas fritas, yogures, fruta o chocolatinas… Normalmente esto sirve de comida para la mañana y para el mediodía, dependiendo de lo pronto que uno se ha levantado. A eso de las cuatro o cinco de la tarde llegaba la hora de comer McDonald’s, ¿cómo cena?, no exactamente, ya que unas horas después existe la opción de comer algo decente en la misma sala, al menos en las que disponen de cocina. Sin duda esto es la cena, pero todavía queda otra comida por delante, ya que justo después del concierto llega el chico de las pizzas, que acaban siendo devoradas en su mayoría en el autobús o mientras los grupos se van duchando. A pesar del trabajo físico que requiere una gira, parece que perder peso no es cosa fácil, al menos con estos planes dietéticos tan saludables.

La ropa de concierto de Shagrath, vocalista de Dimmu Borgir. No conseguí descubrir si lavan o no la ropa durante la gira. Aquí solo la “ventilaban”.

La verdad es que la estancia en Barcelona fue igual o quizás algo más aburrida que la de Valencia (¡en la sala Razzmatazz 2 no se podía jugar a futbol!), que novedad, ¿no? Una vez más me pasé el día deambulando arriba y abajo, sentándome aquí y allí e intentado ver que hacían mis sujetos de observación, que era poca cosa o nada, si es que llegaba a verles. ¿Incidencias destacables? Quizás los problemas técnicos y la competencia de la que hacía gala el personal de la sala ocupado de la parte técnica, o al menos eso es lo que quiso decir el técnico de sonido de Dimmu Borgir cuando gritó a viva voz: “algún día vendré a España y algo funcionará bien”. Gran opinión tienen todos los roadies respecto a como se hacen las cosas en estas tierras, aunque yo no soy quien para juzgar, pero los problemas técnicos en las giras españoles son constantes y habría que ver que pasa en otros países.

Y pasando el tiempo como podía acabó llegando la hora del concierto. Peter, con la gran resaca, juró que hoy no bebería más… es decir, cerveza, hoy solo cubatas. Yo me reí para mis adentros y me fui directo a ver a Norther. Su actuación fue convincente y muy correcta. Nadie puede decir que Norther no sean buenos en lo que hacen y que no dominen casi a la perfección sus respectivos insturmentos musicales. Pero hay una barrera que parece ser realmente difícil de romper, tanto por parte de ellos para llegar al público, como por parte del público para aceptarlos. Su estilo se parece en exceso a Children Of Bodom, demasiado. Para un fan radical puede que eso sea bueno, todos aquellos que disfruten de los populares finlandeses y quieran más, seguro que estarán encantados con Norther. Pero para los que bandas como Children Of Bodom nos gustan con cierta medida, sin abusar demasiado, Norther tienen poco que aportar. Una vez más, eso es cuestión de gustos, y Norther se esfuerzan en hacer lo que más les gusta.

Respecto a la actuación de Hypocrisy poco más hay que decir aparte de lo que se ha dicho de su actuación en Valencia. Quizás habría que reconocer que esta vez Peter estaba mucho más despierto y con más ganas, lo que se traducía en más caras retorcidas y espantosas que de vez en cuando este frontman ofrecía al público.

Los jetos de Tagtgren, espectacular.

Ahora les tocaba a Dimmu Borgir, y era mi gran momento para hacerles las fotos “oficiales” para la revista. Se las había pedido desde hacia horas, pero obviamente no querían posar sin estar bien maqueados, y al contrario de lo que pueden pensar algunos flipados y algunas mamás, estos chicos no se van a dormir ni se levantan con los pinchos y el corpse paint encima. Insistí e insistí, pero no había manera. Finalmente, y gracias a la ayuda de Vortex conseguí que me hiciesen algo de caso, pero poco; Jez les metía prisa para que se subiesen al escenario y no me quedó más remedio que hacer totalmente a oscuras unas fotos detrás del escenario, y obviamente, al no ver absolutamente nada mientras hacía las fotos, no hubo manera de pillarlos a todos, en fin un desastre, sin pincho no hay foto y no hay nada que pudiese hacer al respecto.

Pasando de mi como de la mierda.

Shagrath se arregla el pelo antes de salir al escenario en Barcelona. Jez, el tour manager, lo controla todo desde atrás.

El concierto que dieron Dimmu Borgir estuvo a la altura de las expectativas creadas el día anterior, y a pesar de ello Vortex no quiso aceptar mi mueca de aprobación después de cantar en uno sus pasajes melódicos, un gesto de modestia por su parte. Aunque para ellos no fuese el mejor concierto que dieron, una vez más, por lo que había visto en ésta gira, y como parece que es la tónica general, el público de Barcelona fue el que más se entregó, más gritó y mas saltó.

Shagrath & Galder.

Por mucho que intente parecer malo, Vortex es un tío simpático.

Silenoz en pleno Headbanging.

A pesar de estar en Barcelona, lugar dónde me despedía de ellos, aún quedaba un buen rato de fiesta, ya que justo delante de la sala, en el mítico Pepe Bar se dio una afterparty muy concurrida. Mientras los dueños del bar intentaban emborrachar lo más rápido posible a todos los músicos y otros hacían relaciones sociales, yo me dediqué a jugar al futbolín. Primero fueron Mikael y Matthias los que jugaron un uno contra uno, pero después entraríamos Vortex y yo para jugar contra los Norther. El resultado no pudo ser mejor Selección Dimmu Borgir/Hell Awaits 7 – Norther 2, palizón en mi ultima competición oficial de la gira de Dimmu Borgir. Aunque sin mucho mérito por mi parte (siendo yo el goleador de la noche), ya que sus habilidades como jugadores de futbolín no van a la par con las de músico y ninguno de esos nórdicos mostró algo de habilidad en el juego. Tal es así, que cuando el dueño del bar se puso a jugar contra los Norther, éstos últimos se quedaron de piedra ante tanto alarde de técnica.

Que nadie haga la broma, ¡esto no es Panda Metal!

Había llegado el momento de conversar con la gente, el ambiente era muy distendido e incluso pude ver por primera vez a los chicos de Norther hablando con los otros grupos, ¡hasta conmigo! Me contaron que este era su primera gira de toda la vida, que lo máximo que habían conseguido era dar algún concierto en Rusia, aparte de tocar en Finlandia. Estaban realmente ilusionados por esta gira, y entonces me supo bastante mal que se les tratase, en varias ocasiones, de una forma algo marginal. Por suerte esa noche parecía que eso podía cambiar, no solo para ellos; sentí la misma sensación que había vivido con Soilwork (la otra gira en la que estuve, ya os contaré…),  de que cuando se empieza a tener más confianza con toda esa gente es justo el momento en que tienes que irte, realmente es una pena. Di las gracias a todo el mundo por su hospitalidad, a Vortex, a Jez por su buen hacer como Tour Manager, y en especial a los roadies, sobretodo a los portugueses, que habían hecho que mi viaje no resultase tan aburrido y me sintiese más acompañado, así que muchas gracias a ellos por ser como son. Y una vez hechos los agradecimientos, después de los abrazos, los intercambios de Email y el regalo especial que les endosé a cada uno (una maqueta de The Bleeding Sun y una camiseta), era el momento de marchar a casa, para dormir en una cama de verdad, para comer más saludablemente y a la hora que toca, y en definitiva, para alejarme de esa especie de fantasía con la que muchos hemos soñado, pero que una vez la tienes ante tus narices y puedes probarla, te bajas de la nube y empiezas a pensar que la realidad de una gira de un grupo musical se resume en una frase que dijo una vez el batería de Hypocrisy: “Bienvenido a la realidad de una gira de Metal – ¡sentarse todo el día a esperar!”