Black Metal… CRISTIANO

Saludos cosmonautas,

inspirados por un post que leímos recientemente en Viruete.com respecto a los Monstruos del Rock cristiano, nos lanzamos a investigar una variedad de esta corriente religioso-musical que nos tiene completamente maravillados y extrañados al mismo tiempo: el Black Metal Cristiano.

Para los despistados, el Black Metal es uno de los estilos más extremos dentro del Metal, que casi siempre ha estado íntimamente ligado a la estética y la filosofía satánica. De hecho, hay quien afirma que el Black Metal es esencialmente satánico, siendo sus letras tan o más importantes que la música en si. Entonces, ¿cómo se come que exista algo tan descaradamente contradictorio como el “Black Metal Cristiano”? El oxímoron está servido.

“¡Que no te engañen las apariencias!” Dicen ellos. “Somos gente casta y pura a pesar de las apariencias.”

Hay algo que distingue esta corriente de lo que hemos podido ver en el panorama más mainstream con bandas como Stryper. Mientras que en el mundo del Rock la relación con el satanismo siempre ha sido más de pastel que otra cosa, el Black Metal ha destacado por una auténtica militancia dentro de los preceptos satánicos, y por ello, el Black Metal Cristiano no es una simple alternativa religiosamente sana, sino que se postula como radicalmente antisatánico y ultracristiano.

Anti-satánicos, está claro. Pero hay algo que no me cuadra aquí… 

Al contrario de lo que se podría pensar, el género tiene una larga historia que se remonta a a principios de los años 90 con bandas como la noruega Crush Evil (luego Antestor), a pesar de que al principio su estilo se enmarcaba dentro del Death/Doom. El movimiento toma relevancia con la publicación de “Hellig Usvart” de la banda australiana Horde, que ingeniaron el gracioso y ultrainventivo juego de palabras que da nombre al género: “Holy Unblack Metal” (inspirado en el Unholy Black Metal que acuñaron Darkthrone, uno de los pilares del Black Metal noruego).

¿Immortal? ¿Emperor? ¡NO! ¡Antestor! Igual de feos, pero buenos chicos.

Aunque muchos se tomaron este primer disco de Horde como una parodia del satanismo noruego, en realidad Horde tenía toda la intención de “iluminar la tenebrosa escena del Black Metal” ofreciendo una alternativa “santa”. Lo más curioso del asunto es que el sello Nuclear Blast (uno de los gigantes del Metal) recibió muchas críticas por la publicación de semejante álbum lleno de letras anti-satánicas y pro-cristianas. ¡El mundo al revés! Según dicen, Nuclear Bast dejó de editar el disco después de recibir varias amenazas de muerte (aunque en 2008 fue reeditado por Metal Mind Productions). Todo el mundo quería saber quien era el responsable de tal afrenta al movimiento satánico noruego, y Nuclear Blast recibió presiones para revelar quien se escondía detrás del seudónimo “Anonymous” (en una clara, y reconocida, referencia a Euronymous – cantante de Mayhem). Algunos años después se supo que se trataba de Jayson Sherlock, conocido por su trabajo en la banda de Metal cristiana Mortification.

“Hellig Usvart”, el primer disco de Holy Unblack Metal. 

“Hellig Usvart” tenía el sonido apropiado para cualquier banda de Black Metal de los años 90, e incluso la portada de riguroso blanco y negro, así como su título noruego, podrían haber engañado a cualquiera. Pero un vistazo a los títulos de las canciones les delataba. Aquí unos hilarantes ejemplos: “Invert the inverted cross” (invierte la cruz invertida), “Release and clothe the virgin sacrifice” (liberad y vestid a la virgen sacrificada – en la que los ángeles salvan a la chica en el último momento… y la visten), o “A church bell tolls amidst the frozen Nordic winds” (una campana de iglesia suena enmedio de los helados vientos nórdicos). No es de extrañar que muchos se lo tomaran como una parodia, pero Sherlock iba en serio, y creó escuela.

Cuando uno se encuentra por primera vez con el fenómeno del CBM (Christian Black Metal), se tiende a pensar que es cosa de un par de catequistas rebeldes, pero se podría decir que existe toda una escena consolidada, con cientos de bandas (sobretodo en suramérica) dedicadas a combatir al satanismo con sus propias armas.

¡Tralla a tope en la Iglesia!

Como pasaba con Horde, a primera vista una banda de CBM es indistinguible de una banda de BM normal, lo único que será diferente serán sus letras (y la presencia de cruces NO INVERTIDAS, ¡claro!). Y ahí la pregunta que uno debe formularse es: ¿cuáles son sus referentes musicales y/o estéticos entonces? ¿Son las mismas bandas contra las que combaten con su metal anti-satánico? La respuesta es sí. El mismo Jayson Sherlock reconoce las maravillas musicales de Immortal, Dimmu Borgir, Emperor o Satyricon (aunque no comparta sus mensajes), y bandas como Frost Like Ashes reconocen sin manías que sus mayores influencias, aparte de las bandas cristianas, son Slayer, Emperor, Cradle of Filth, o King Diamond. No deja de ser extraño que este tipo de músicos sientan atracción por una música tan “oscura”, pero aún así se puede entender que disfruten de ella si consiguen obviar el mensaje.

Prueba de la buena salud de la escena es el número 21 de una revista dedicada al Metal Extremo Cristiano.

En realidad, muchos de estos músicos son conversos recientes o lo que se suele llamar “cristianos renacidos”, así que fácilmente podrían haber sido como cualquier otro fan del Black Metal antes de encontrar su fe (y de ahí esos referentes musicales). Pero lo que nos parece aún más peculiar es que utilicen la misma estética, clavada hasta el más mínimo detalle. Desde los logos indescifrables al corpse-paint, pasando por el uso del negro y los pinchos de todo tipo. ¿Acaso es su forma de esconderse entre las bandas de Black Metal satánicas, y pillar desprevenidos a algunos incautos con sus mensajes sobre el amor de Dios? ¿No es una táctica más propia del Demonio? No lo sabemos, pero parece que ni siquiera ellos mismos se aclaran con todo este percal, y hay cierta controversia al respecto.


Invert the inverted cross!! GROARGH!!!

Jayson Sherlock argumentaba el uso de la etiqueta “Unblack Metal” como algo totalmente contrario al Black Metal. A pesar de los evidentes puntos en común, Sherlock consideraba que el “Black Metal” hacia referencia a la oscuridad, de la cual su música y mensaje querían alejarse. Horde quería arrojar algo de luz ante tanta negrura. Pero hoy en día, muchas bandas de CBM etiquetan su música como Black Metal, y no Unblack Metal, ya que consideran que la música no puede ser “malvada” o “satánica” de por si, sino que todo depende de las intenciones que tenga cada uno. El Black Metal sería entonces una etiqueta puramente musical, contradiciendo a la vez algunas de las opiniones de muchos músicos que siempre habían considerado que el satanismo y el Black Metal eran indivisibles. Pero si los mismos Mayhem ya reconocen que esto no es así… En cualquier caso, la polémica, dentro y fuera del Unblack Metal, sigue vigente.

Ahora ya sabéis, id con cuidado cuando compréis vuestros discos de Black Metal. Se ha acabado eso de fijarse sólo en la portada para decidirse. Asegúrate de lo que compras o puedes ser víctima de los mensajes subliminales ocultos cristianos, que te obligan a ponerte el traje de los domingos para ir a misa.

¿El típico logo de una banda de Black Metal? ¡Vuelve a mirar! ¡Te pillamos!

Mountain, una de las bandas más prometedoras de Unblack Metal. ¡Pronto en catequesis! (No, no es coña.)