Los Mejores Mangas de 2018

Saludos, cosmonautas.

Ya hemos despedido 2018, y ahora es momento de hacer las típicas valoraciones de lo que ha dado de sí este año con una selección personal e intransferible de los mejores mangas publicados este año pasado. Tenéis la versión en vídeo de este mismo top en mi canal de YouTube, y si es la primera vez que visitáis el blog, os recomiendo leer este post sobre los 10 años de la Arcadia.

La selección es de 15 mangas, destacables en mi opinión por varios motivos, en algunos casos la simple publicación ya me parece una enorme noticia, y eso es algo que tengo en cuenta a la hora de hacer la selección. Son los 15 que me parecen más destacables a mí, y no tienes por qué estar de acuerdo conmigo. Si hago estas listas básicamente es para dar a conocer más mangas, no para sentar cátedra alguna. Después del TOP15 también he añadido una lista de las series que empezaron antes de 2018, pero que siguen en curso y me siguen pareciendo muy interesantes (también puede que yo los haya descubierto a lo largo de este año…). Pero venga… ¡VAMOS ALLÁ!

IMPORTANTE: El orden es lo de menos, probablemente el único cuyo número corresponde con el orden de preferencia sea el primero (y será con el que más me extienda). Para el resto, el orden es totalmente aleatorio. (Ah, y cada título es un link a la web de la editorial.)

 

1. Atelier of Witch Hat (Kamome Shirahama, Milky Way Ediciones)

Sin duda uno de los mangas que más ha triunfado este año, sorprendiendo incluso a la propia editorial el ritmo y volumen de ventas que ha tenido. Su autora, desconocida hasta ahora para los lectores de manga habituales, puede que sonara a algunos lectores de manga de superhéroes, porque lleva un tiempo haciendo espectaculares portadas para Marvel, DC y otras editoriales norteamericanas. Y es que su dibujo es fabuloso, siendo sin duda alguna lo primero que llama la atención, lo que consigue que el lector se fije en ello. La edición del manga es muy bonita, los diseños de la autora son de fábula, y ese art-book de la primera edición un caramelo. El envoltorio es fabuloso, es un regalo para la vista, es una preciosidad que enamora, y seguramente esta haya sido la clave de su éxito instantáneo. Pero hay más, no es solo envoltorio.

“Atelier” nos cuenta la historia de un mundo en el que la magia es algo normal, aunque reservado solo a unos elegidos. El pueblo llano no sabe cómo funciona la magia, ya que es un secreto muy bien guardado por los magos. Una chica, muy curiosa ella, tendrá un encuentro con un mago que acabará teniendo fatales consecuencias para ella (y hasta aquí puedo leer). Poco después, ella misma terminará convertida en aprendiz de ese mago que acaba de conocer, y descubrirá un mundo muy distinto al suyo. Sin duda, establecer paralelismos con Harry Potter es casi inevitable, pero lo cierto es que las diferencias son más importantes que las similitudes, y es precisamente el buen trabajo de la autora a la hora de crear este mundo mágico otro de los grandes ganchos de la obra. El mismo sistema de funcionamiento de la magia es uno de los grandes aciertos de Shirahama, una idea genial que además da para mucho en cuanto a todo el proceso de aprendizaje (básicamente le quita cierta “magia” a la magia, pero lo convierte en algo mucho más interesante todavía, “creíble” incluso si se puede hablar en estos términos).

Pero pasado estos primeros impactos, el visual y el argumental, el desarrollo de la obra por ahora está siendo muy sólido (se han publicado hasta ahora tres tomos, en Japón uno más, aunque parece que la cosa va lenta).  No es que sea algo revolucionario, la premisa no es precisamente original, pero no es el “qué”, es el “cómo”. Poco a poco se van desvelando tramas, vamos conociendo nuevos personajes poco a poco, va desarrollando una red de personajes e historias que parece que tendrán un largo recorrido. Todo ello adornado con ese dibujo espectacular, con unos personajes adorables y con unos diseños fantásticos.

En definitiva, “Atelier of Witch Hat” es uno de los mangas del año, no solo para mí, también para muchísima gente, ya que acabó ganando el premio a Mejor Seinen del Salón del Manga de Barcelona. Y no puedo dejar de recomendarlo, dadle una oportunidad.

2. Nejishiki (Yoshiharu Tsuge, Gallo Nero)

Hace años, cierto traductor de manga ofreció, durante tiempo limitado, una traducción gratuita de “Nejishiki”, una obra fundamental para la historiad el manga alternativo. Lo hizo principalmente porque estaba convencido de que nunca llegaría a editarse aquí. Y no era el único que pensaba que quizás el mercado de manga de ese momento no estaba preparado para ello. Además, había que añadirle otro factor, parecía que al propio autor no le hacía demasiada gracia que su obra se publicara fuera de Japón. Por suerte, en los últimos dos años hemos visto como Gallo Nero apostaba y conseguía editar dos obras de Yoshiharu Tsuge (El hombre sin talento y La mujer de al lado), y más recientemente nos ha sorprendido con “Nejishiki”, una recopilación de historias cortas que lleva el título de una de las más famosas que el autor publicó en la revista GARO. Es una obra realmente extraña, en la que el autor trasladó uno de su sueños al formato de la narrativa visual, ofreciendo algo que no se había visto por ese entonces. Fue algo novedoso, de vanguardia, y por ello es también importante enfrentarse a esta obra siendo conscientes de su contexto, aunque lo cierto es que puede llegar a ser muy atemporal (por lo onírico). Solo por esta historia ya vale la pena todo lo demás, historias que van en la línea de lo que ya conocemos del autor, pero un puntito más extrañas si cabe. Que se publique a Tsuge ya es siempre motivo de alegría, que además finalmente aparezca esta historia tan conocida y reputada dentro del mundo del manga, es de traca.

3.  Mi experiencia lesbiana con la soledad (Kabi Nagata, Fandogamia Editorial)

Seguimos con otro premio del Salón del Manga de Barcelona, en este caso al Mejor Josei, para una obra realmente especial y diferente (que se publicara en una plataforma online originalmente algo tendrá que ver). “Mi experiencia lesbiana con la soledad” es una especie de diario personal, una autobiografía en el que la autora cuenta básicamente todos sus problemas personales, que incluyen varios trastornos mentales (desde la ansiedad y la depresión hasta la anorexia/bulimia), para acabar descubriendo su propia sexualidad y como se enfrenta al conflicto que le supone. Hasta cierto punto me ha recordado a “Diario de una desaparición” de Hideo Azuma, porque Kabi Nagata cuenta una historia muy dura pero siempre con sentido del humor, contando cosas muy íntimas, ridiculizándose a sí misma, pero abriéndose a los demás de una forma que pocas veces vemos en una obra de este tipo. Es tan honesta que llega a incomodar en algunos momentos. Pero es precisamente esta valentía y su forma de contarlo lo que realmente convierte esta obra en uno de los mangas del año, sin duda alguna. Por todos temas que toca y cómo lo hace. Por cierto, mucha gente considera que este es un manga yuri, pero eso me parece un error, ya que el foco de este manga poco o nada tiene que ver con el tipo de historias que cuentan los mangas yuri (de hecho, pocas relaciones encontraréis aquí).

 

4. The Promised Neverland (Kaiu Shirai & Posuka Demizu, Norma Editorial)

Yo solía decir que no soy muy de shonen, que la época de leer manga juvenil es algo que ya me había pasado. Y cierto es que me sigue costando conectar con cierto tipo de historias… PERO. Parece que en los últimos años están apareciendo algunas obras algo distintas, y la revista Shonen Jump, el ejemplo paradigmático del “shonen al uso” que triunfa, está dando paso a otro tipo de historias. No es que sea algo totalmente nuevo, ahí está “Death Note”, que se podría decir que fue donde se empezó a fraguar el cambio de tendencia, pero parece que ahora se empiezan a dar las condiciones para que no todos los shonen tengan que seguir siempre las mismas fórmulas, especialmente la de alargarse indefinida y artificialmente mientras las ventas acompañen. “The Promised Neverland” es un thriller, una historia de una fuga de un grupo de huérfanos que están siendo criados, sin que lo sepan, para unos fines nada agradables. Una historia que parece que puede alargarse, pero no ad infinitum, y que está llena de momentos de tensión y cliffhangers que consiguen mantenerte pegado a las páginas y deseando que salga un nuevo tomo. Además, tiene un dibujo muy bueno y con personalidad propia, lo cual es de agradecer.

 

 

 

5. Pink (Kyoko Okazaki, Ponent Mon)

Por fin, por fin, por fin, nos llega la primera obra de Kyoko Okazaki, y solo por esto ya es motivo de celebración, regocijo y fiesta non-stop en una disco de Shibuya. Es una autora fantástica, que se puede leer bastante en inglés, y con obras realmente impactantes. “Pink” es una de sus más famosas, una obra que retrata la mítica época de la burbuja económica japonesa, con una chica que es oficinista de día y prostituta de noche. Aunque todo parece indicar que se prostituye porque quiere ganar más dinero para darse ciertos lujos (el tren de vida de los ochenta en Japón era brutal, lujo por todas partes), la realidad es que necesita ganar pasta para alimentar el caimán que tiene en su casa. Por ahí en medio aparecerá un romance que sin duda es “complicado” por motivos que ella desconoce. Un fantástico retrato de una época, con un personaje femenino con gran carisma. Una obra que, de verdad, ha pasado demasiado desapercibida, y es una pena porque quizás eso hace que tarden en volver a

por esta autora.

 

 

 

6. Pescadores de Medianoche (Yoshihiro Tatsumi, Gallo Nero)

Tatsumi, padre del gekiga, fue de los primeros autores de manga en ser publicados en español, y aunque ha hecho fortuna con “Una vida errante”, sus obras nos han caído realmente con cuentagotas y todavía nos falta mucho por ver. Por eso, una vez más, la simple publicación de más material de este autor especializado en historias de perdedores, de los bajos fondos o de la bajeza moral humana, es también ya motivo de alegría. Esperemos que sigan llegando más y quizás que se recupere todo aquello que se publicó hace ya algunas décadas y lo que no tuvo demasiada continuidad a principios del siglo XXI.

 

 

 

 

 

 

7. Dorohedoro (Q-Hayashida, ECC Ediciones)

La primera vez que leí “Dorohedoro” mi mente me transportó automáticamente a los años 90, en ese momento en el que todos flipábamos con Masamune Shirow, pero también cuando descubrimos a una especie de clon que a mí personalmente me gustaba mucho y que era incluso más comprensible que Shirow: el autor de “Pixy Junket” o “Cyber Tokio”, PURE. En “Dorohedoro” tenemos una historia que podemos definir como cyberpunk, pero que más que centrarse en la tecnología lo hace en la magia. Es una mezcla curiosa, pero tampoco 100% novedosa precisamente. Pero es algo original, y aunque cueste decirlo así porque es una obra con una atmósfera sucia y enclaustrada, es un soplo de aire fresco, ya que no tenemos ahora mismo muchas obras parecidas. La historia la protagoniza un hombre con cara de caimán (¿qué pasa este año con los caimanes?) que está buscando al mago responsable de su aspecto.

 

 

 

 

8. Amor es cuando cesa la lluvia (Jun Mayuzuki, Tomodomo Ediciones)

Repetid conmigo, una historia romántica no es siempre un shojo… ni tampoco un josei. De hecho, ¿qué más da lo que sea? Lo importante aquí es como Jun Mayuzuki nos cuenta la historia de una jovencita que se enamora del encargado del restaurante en el que trabaja. Un hombre mucho mayor que ella, divorciado y con un hijo… y ella, es menor de edad. Es una de esas historias muy bien hiladas, tratadas con calma y sensibilidad, un amor, vamos. Es una historia diferente, además, que destaca entre romances típicos y tópicos.

 

 

 

 

 

9. Yona, princesa del amanecer (Mizuho Kusanagi, Norma Editorial)

Aquí tenemos otro manga ganador de un premio del Salón del Manga de Barcelona, en este caso a Mejor Shojo. Una obra muy esperada y por la cual Norma ha apostado a tope con una serie de ofertas de lanzamiento que parecen haber funcionado bien, haciendo que mucha gente se haya enganchado rápidamente. La historia trata sobre una princesa de un reino en plan feudal (una mezcla de culturas china, japonesa y con predominio de la coreana) que es obligada a huir de su castillo y reclutar a una serie de personajes poderosos que pueden ayudarle a recuperar su hogar. El viaje es físico y mental, donde la protagonista pasará de ser una princesita mimada a convertirse en una guerrera. Es un manga con mucha acción, pero que centra buena parte de su atención a las relaciones entre personajes. La verdad es que engancha y te deja con ganas de ver hacia dónde llevarán al personaje de Yona (y por supuesto, para conocer la resolución del tema amoroso).

 

 

 

 

10. Beastars (Paru Itagaki, Milky Way Ediciones)

La autora fue una de las grandes estrellas, por mérito propio, del Salón del Manga de Barcelona de 2018 (especialmente por la cabeza de pollo que utilizó en sus apariciones públicas), pero además porque pudimos ver unos cuantas páginas originales de “Beastars”, un manga que ha roto todos los récords habidos y por haber en cuanto a premios que ha recibido (no hay ningún otro manga que tenga un palmarés igual). Gran fan de “Blacksad”, Itagaki cuenta la historia de un mundo de animales antropomórficos, concretamente en el contexto de un instituto, mezclando un asesinato y una obra de teatro, un lobo que no parece dejarse llevar por sus instintos, y unas relaciones entre especies muy tensas… especialmente después del asesinato. Cabe decir que es una obra que no tiene un arranque inmediato, pero que poco a poco va mejorando y pronto se entiende todo el reconocimiento que ha recibido. Es una autora muy joven, así que dadle uno o incluso dos tomos de margen… ya veréis que la cosa va a más.

 

 

 

11. Obscenidad (Rokudenashiko, Astiberri)

Rokudenashiko es una artista que se ha hecho famosa por dos motivos. Primero, porque se ha dedicado al arte “manko” (manko = chocho, en japonés), donde básicamente hace figuras que se basan en el molde que hizo de su propia vagina. El segundo motivo es que, después de crear una piragua a partir del molde de su vagina, y ofrecer los planos de la misma a los que financiaron el crowdfunding para crearle, fue detenida por las autoridades por obscenidad. Pasó un tiempo en prisión, salió, y volvió a entrar posteriormente… todo esto es algo que cuenta en este manga en forma de diario. Una historia contada con mucho sentido del humor, pero que detrás tiene toda una denuncia sobre la libertad de expresión y la sexualidad y la forma en como se trata en Japón (donde hacer algo parecido con penes es posible, pero no con vaginas). Los breves capítulos se complementen con textos que cuentan la historia con más profundidad. Un manga para reflexionar y conocer parte del lado oscuro japonés: el machismo y el puritanismo.

 

 

 

12. Miss Hokusai (Hinako Sugiura, Ponent Mon)

Obra publicada en los ochenta de una autora poco prolífica en el manga, pero que fue muy aclamada. “Miss Hokusai” nos cuenta la historia que puede que algunos conozcan de la película de animación de Keiichi Hara; la de la hija del famoso Hokusai. Aquí nos cuenta, entre muchas otras cosas, como ella seguramente fue la autora de muchas obras atribuidas a su padre. La hija de Hokusai fue un personaje peculiar para la época, una chica independiente, segura de sí misma, pero que se vio totalmente eclipsada por su padre… y seguramente por ser mujer. Se ha publicado en dos tomos, y aunque no es un manga que pueda recomendar a todo tipo de lector, vale mucho la pena y cuenta una historia muy interesante.

 

 

 

 

 

13. La balada del viento y los árboles (Keiko Takemiya, Milky Way Ediciones)

Por fin tenemos aquí a Keiko Takemiya, y además con una obra de una importancia histórica brutal para el manga. Considerado el primer yaoi, es un ejemplo de boys love de la época, y muestra de la innovación que aportaron las autoras del grupo del 24. Nos cuenta una historia muy típica de la época y del género, con escuela europeo de por medio, niños pijos ricos y todo el drama que se espera. Un manga de chavales “intensitos” pero que es espectacular en muchos sentidos, desde el visual hasta el narrativo. Sí, para muchos quedará algo anticuado, pero bueno, ¡lo siento por ellos!

 

 

 

 

 

 

14. Mi vida sexual y otros relatos eróticos (Shotaro Ishinomori, Satori Ediciones)

Satori se estrena en el mundo del manga… ¡con el Rey del Manga! ¿Se puede hacer mejor? Difícilmente. Este tomaco reúne varias historias cortas todas ellas relacionadas con la sexualidad, publicadas en los años 60-70, más o menos organizadas por temáticas o periodos. Las primeras son más fantásticas/ciencia ficción y bastante “inocentes” o cachondas, pero luego la cosa se pone algo más seria y potente con las del periodo Edo o la época moderna. Se ha dicho que algunas historias han quedado algo caducas, lo cual me parece normal, pero eso no impide disfrutar de la maestría de Shotaro Ishinomori a la hora de contar historias, diseñar páginas y, en definitiva, hacer arte con el manga. Necesitamos más de Ishinomori, por favor.

 

 

 

 

 

15. Catarsis (Moto Hagio, Tomodomo Ediciones)

Que el año pasado Tomodomo nos sorprendiera editando la primera obra de Moto Hagio que se publicaba en español ya fue una gran noticia, que sigan apostando por ella con este tomo ENORME de historias cortas, variadas y fabulosas, ya es para coger una máquina del tiempo y decirle a mi yo de hace cinco años que tuviese esperanza en cuanto a la edición de autores clásicos. Y es que en esa época no me lo hubiese creído, para nada. Pero aquí está, y no sé si esto es algo que irá a más o no, pero mientras dure, hay que aprovecharlo.

 

 

 

 

 

 

Series destacables que se han seguido publicando a lo largo de 2018:

  • Prison School
  • To Your Eternity
  • El León de Marzo
  • My Hero Academia
  • La pequeña forastera
  • Bride Stories
  • Fire Punch
  • Ulna en su torreta
  • Y sin embargo te quiero