“Una de vampiros” de Martín Piñol

Saludos cosmonautas,

parece que últimamente nos hemos vuelto muy literarios, y es que ya será la segunda entrada en sólo un par de meses que dedicamos a hablar de libros… esos grandes desconocidos. Pero no os preocupéis, todas estas novelas siguen ostentando orgullosamente las etiquetas #TLQM y #culturalmentedisperso por méritos propios, así que son recomendables para todos los cosmonautas sin excepción. Si antes os hablamos de invasiones de ultracuerpos, esta vez seguimos hablando de “literatura de género”, aunque nos metemos más en el campo del terror que en el de la ciencia ficción. Y es que la historia que nos quiere contar Martín Piñol con su última novela es… “una de vampiros”.


Lo cierto es que el Sr. Piñol es un tipo valiente y cobarde a la vez. Cobarde porque últimamente los vampiros están de moda gracias a esas sagas romántico-gótico-apollardadas que llenan las estanterías y las carteleras dedicadas a los “teenagers”, e incluso a algunos más “agers”. Así que sacar un libro de la temática parece una apuesta segura. ¿O no? También es valiente porque “Una de vampiros” no tiene absolutamente nada que ver con esa perversión de los mitos vampíricos. Ni brillan, ni hay líos amorosos y zoofílicos con una emo rural. Los vampiros de Piñol se queman con la luz del sol y el agua bendita les jode a base de bien. ¡Como tiene que ser! Madre mía… vampiros que brillan a la luz del sol… ¿a quién se le ocurrió semejante bobada?

El argumento de “Una de vampiros” parece sacado de cualquier película de vampiro-exploitation de los años 80, y eso es lo que nos gusta. Nos situamos en Hollywood, donde unos vampiros empiezan a hacer snuff movies para poder financiarse su propia peli de vampiros. Además, los “jóvenes ocultos” secuestran a un chaval a quien Costales, el protagonista de la historia, tenía como misión proteger. A este percal sumadle una especie de Van Helsing ex-marine, mafiosos barceloneses con apellido poético, todo el glamour de los rodajes indie de Hollywood, y ya tenéis una historia de vampiros con gran sabor a serie B y, además, divertidísima. Porque hay sangre, hay insultos, hostias por todos lados, pero también mucho sentido del humor; no podíamos esperar menos de uno de los monologuistas de Paramount Comedy.

Lo cierto es que con lo dicho le sobran méritos a la novela para que entre en nuestra definición de TODO LO QUE MOLA, pero es que a todo esto hay que añadirle su lado culturalmente disperso. Porque de forma parecida a lo que hizo Marc Pastor en “El año de la plaga“, Martín Piñol nos he llenado “Una de vampiros” de un buen número de referencias frikoides para el disfrute del personal. ¿Acaso es la fórmula del éxito que tan de moda han puesto algunas series? Es posible, pero a nosotros no nos ha chirriado en absoluto, porque está hecho de forma natural, porque como le pasa al otro Piñol, cuando uno es fan, no puede evitarlo. Ah, por cierto, Cels Piñol y Martín Piñol no son parientes (por si alguien se lo preguntaba…).

Estamos a pocas páginas del final y ya pensamos en una posible continuación, porque nos gustan los antiheroes como Costales, y porque él mismo pide explícitamente que su historia se convierta en trilogía. Esperemos que así sea, porque harán falta más que una de vampiros, para poder darle una patada y adiós definitivo a los vampiritas de pastel que nos han invadido últimamente. ¡A por ellos Costales! ¡A tu lado, Blade es un simple aprendiz!

Os dejamos con el vídeo de presentación de “Una de vampiros”, pero no sin antes deciros que, muy pronto, tendremos a Martín Piñol en la Arcadia:

http://www.youtube.com/watch?v=EDFeCq0_8Ko