Sons Of Anarchy: Hamlet se compra una Harley

Saludos cosmonautas,

Sons of Anarchy acaba de estrenar su cuarta temporada, y hace apenas unos meses que empezamos a verla (siempre llegamos “tarde” para ver todas estas series del momento, pero a veces es preferible así). Un amigo nos insistió en que la viésemos, que nos iba a gustar, pero nos hacíamos los remolones. Empezamos viendo unos pocos episodios, y dejamos pasar el tiempo. Pero poco antes de empezar el verano volvimos a ello y desde entonces no hemos podido parar, estamos irremediablemente enganchados.

Este personal proyecto de Kurt Sutter cuenta la historia de los Sons Of Anarchy, un club de moteros de la pequeña localidad de Charming (California), que regenta el taller de reparaciones Teller-Morrow. En realidad, el taller no es más que una tapadera para el negocio real e ilegal de tráfico de armas de Sam Crow o SAMCRO (Sons of Anarchy Motor Club Redwood Original). Durante años, los Sons han desarrollado sus actividades sin demasiados problemas, ya que tienen comprado al Sheriff del pueblo, y su política de echar a prostitutas y traficantes de drogas del pueblo les ha hecho ganar el respeto de sus conciudadanos. El principal protagonista de la historia es Jackson “Jax” Teller, vicepresidente del club, hijo de uno de los fundadores, y ahora hijastro del actual presidente.

Jax acaba de tener un hijo, y al mismo tiempo, descubre un libro que escribió su difunto padre, advirtiendo de la deriva que estaban tomando los Sons, y de la necesidad de cambiar de rumbo hacia negocios lícitos para evitar su autodestrucción. Todo esto hará que el joven motero empiece a cuestionarse el funcionamiento del club, y cambie su relación con el presidente, el actual marido de su madre, en una historia con tintes shakespearianos que recuerda mucho a Hamlet, y no es casualidad.

Clay Morrow y Jax Teller. Padrastro e hijastro, Presidente y Vicepresidente, con una relación “complicada”.

A pesar de tener un claro protagonista, Sons Of Anarchy es una de esas series corales, con una docena de personajes centrales, y un buen abanico de variopintos personajes secundarios. Por supuesto está el núcleo central del club (cada uno tendrá su motero favorito), pero también juegan un papel importantísimo sus “old ladies” (mujeres), así como el departamento de Policía de Charming (con sus propias disputas internas por la ayuda que le prestan a los moteros), y también otras bandas mafiosas de negros, mexicanos, chinos, e incluso la IRA (todos ellos clientes o proveedores de armas de SAMCRO).

La primera temporada es sobretodo una introducción a todo el universo de los Sons Of Anarchy, y quizás cueste un poco más engancharse porque la trama avanza más lentamente. Pero vale la pena insistir, y sigue siendo una toma de contacto importante. Aquí entenderemos como se han hecho con el control del pueblo y de la policía, también como funcionan sus negocios con las armas (llenos de traiciones y reyertas), y cuales son algunas de las reglas y costumbres de este club (asambleas, fusiones, fiestas benéficas, etc.). En realidad, el grupo de los Sons Of Anarchy es mucho más grande que SAMCRO, ya que tienen “chapters” que se extienden por varios estados de América, e incluso otros países. Pero el club de Charming es el fundador, por lo tanto el más importante, y al que acudirán los demás en busca de ayuda o para proporcionarla sin pensarlo.

Kurt Sutter, el creador de la serie, pasó una temporada con un auténtico club de moteros “forajidos”, y una de los aspectos que más le llamó la atención fue la auténtica devoción por el club, y como todos sus miembros sentían un deber hacia este, y hacia sus “hermanos”. Así pues, en Sons Of Anarchy veremos como la lealtad, la fraternidad, y el deber toman el protagonismo, a veces de modo sangriento. Los soplones, así como los desertores, deben sufrir por sus cabezas. Pero estas obligaciones conllevan también sus compensaciones, así que el club le echará una mano a uno de sus miembros siempre que sea necesario. Ya sea con dinero, amenazando a alguien, o simplemente vertiendo sangre (siempre fuera de las calles de Charming – ese es el trato con la policía).

Si alguna otra serie actual se parece a Sons Of Anarchy, esta sería Game Of Thrones. Puede parecer una comparación imposible, pero en realidad, si quitamos espadas o AK-47s de enmedio, todo se basa en juegos de poder, venganza, honor y familia. Las intrigas, traiciones, y planes enrevesados tanto se pueden dar en un palacio noruego, en King’s Landing, o en la pequeña localidad de Charming. Son historias universales.

Jax Teller con sus caballeros hermanos moteros.

Ya decíamos que la primera temporada de la serie puede resultar algo más complicada para el espectador, ya que muchas de las cosas que pasan se dan por sabidas, y hay que estar atento para comprender como funciona SAMCRO. Pero Sons Of Anarchy es una de esas series que cuanto más la ves, más te gusta. Aún en la cuarta temporada hay muchos asuntos por resolver, y muchas tramas con las que sufrir (en principio la serie está pensada para durar 7 temporadas). Porque se sufre, y mucho, con estos personajes, y algunos de los sorprendentes giros de guión. Añadidle todo el glamour del motero forajido al más puro estilo western, la aparición de gente como Henry Rollins o el cameo de Stepehen King, y la chulería y camadería testosterónica del club, para dar con una serie que se merece nuestro sello de aprobación #TLQM. Ah, y no olvidemos la industria del porno. Recomendadísima.