Zombies, Muertos Vivientes, Infectados… caminan entre nosotros.

Saludos cosmonautas,

Los zombies están de moda, y no es reciente, hace ya años que sufrimos una invasión silenciosa de todo tipo de productos relacionados con el tema. Lo más actual es ahora mismo el estreno y abrumador éxito de la serie de TV “The Walking Dead”, que a su vez está basada en un exitoso cómic que aquí se publica hace unos añitos como “Los muertos vivientes”. Pero también hemos visto editada una guía de supervivencia, libros clásicos reescritos incluyendo zombies, nuevas generaciones de películas, series, e incluso juegos de mesa. No diremos que los zombies estén aquí para quedarse, primero, porque todas las modas pasan, y segundo, porque siempre han estado entre nosotros.

Siempre hemos sido unos fans del género zombie. Nos gustan los zombies de la misma forma que nos gustan las pelis y los libros de temática postapocalíptica. Y no es que queramos montarnos en el carro de la moda, pero creemos que es un buen momento para rendirle nuestro homenaje al género, hablando de algunas obras que han llevado al zombie a ser parte de TODO LO QUE MOLA.

No vamos a ir de sobrados gafaspasta y decir que la primera peli que vimos de zombies fue “Yo anduve con un zombie”. A pesar de que esta película sobre el extraño fenómeno haitiano sea la visión más real del fenómeno, y además pionera en su temática, para nosotros no es tan crucial ni tan definitoria como lo fue “La noche de los muertos vivientes” de George A. Romero.  Esta es LA PELI de zombies. Aquí se definió el aspecto del zombie, sus movimientos, su forma de atacar en masa, la solución del tiro o hachazo en la cabeza, así como las actitudes de los supervivientes. Todo lo que ha venido después no dejan de ser variaciones que pueden gustar más o menos, pero para nosotros los zombies siempre serán lentos, tontos y con un punto extrañamente simpático (zombies que corren más que Usain Bolt son otra cosa… son… “infectados”).

Pero las películas de George A. Romero, aunque puedan parecer un simple producto de entretenimiento, tienen algo más, algo que muchas otras películas han perdido, la crítica. Y aún así, aunque no se tenga intención, una peli con zombies puede acabar llenándose de contenido crítico con la sociedad (o quizás es que estamos viendo cosas donde no las hay). Eso es algo que se confirmó con la segunda entrega de la primera trilogía “zombie” de Romero, “Dawn of the dead” (aquí se llamó, simplemente, “Zombie”), la que es una de nuestras películas favoritas de la era zombie. Seguramente esta segunda entrega es la que hace más evidente sus ganas de arremeter contra la sociedad, pero ayuda a consolidar esa idea de que los zombies son y serán siempre una metáfora. En “Dawn of the Dead” los protagonistas no se encierran en una casa, sinó en un centro comercial (algo que muchos hemos soñado de pequeños, y no tan pequeños). Los zombies se amontonan alrededor, siguiendo las costumbres que tenían en vida, y que en el fondo no han cambiado tanto en su no-vida (¿o acaso los fines de semana no se llenan estos templos del derroche de descerebrados deambulando?).

http://www.youtube.com/watch?v=PpuNE1cX03c

When there’s no room in hell, the dead will walk the earth.” (¡Toma frase!)

A partir de esas saga original empezaron a salir como churros películas exploitation de zombies, algunas realmente buenas, otras simplemente productos oportunistas y algo cutrillos. Quizás por estos últimos films, el zombie quedó relegado a la serie B y Z, y eso no es algo necesariamente malo, pero para el gran público han estado dormitando durante muchos años. Parecía que no había forma de revivir el género a lo grande, quizás por eso salieron barbaridades como la edición de los 30 años de “La noche de los muertos vivientes”, para la que se grabaron escenas nuevas, y de la que deberíais huir como si os persiguieran, no unos zombies, si no unos infectados. Pero ni explotando una y otra vez la película original se consiguió llenar las calles de zombies otra vez.

Pero hace pocos años llegó un inglés al que conocíamos por “Trainspotting”, con una de las primeras películas de “la era digital” y poco presupuesto, volvió a convertir a los zombies en algo “cool” (vale, que no son zombies, que son infectados… pero se parecen, ¿no?). Puede que estos “infectados” rápidos y tremendamente agresivos sean lo que necesitaban los nuevos espectadores que ya viven una vida más frenética que 40 años atrás. A partir de “28 days later” llegó también la comedia “Shaun of the Dead”, otro filme inglés y modesto, que poco a poco fue pasando de una peli de culto a algo mucho más conocido, e incluso podemos hablar de “Dead Set”, un extraño producto que mezcla zombies con Gran Hermano. Y la película que dió el empujón final, o que quizás se aprovechó del inminente tirón, fue la ya mítica “Zombieland”, con esas grandes reglas de superviviencia.

http://www.youtube.com/watch?v=eunaclr-WgU

http://www.youtube.com/watch?v=071KqJu7WVo

Así pues, volvemos a “The Walking Dead”, una serie que después de tres capítulos ha dejado a todo el mundo boquiabierto por su buen hacer. Y aunque parece que la serie puede desviarse de forma considerable del planteamiento original del cómic, sigue rezumando ese espíritu con el que Robert Kirkman impregnó ese gran cómic que es “Los muertos vivientes”. Debemos confesar que el prólogo que escribió el autor para el primer tomo nos cautivó, parecía que estuviese desgranando todo lo que nosotros pensábamos de las películas de zombies, y uno esos pensamientos es: “¿por qué tienen que terminar siempre las pelis de zombies en el mejor momento? ¿y qué demonios les pasa a los protagonistas después?” Kirkman quiso hacer una obra que nos llevara de verdad a conocer la vida de unos personajes en un mundo plagado de zombies, y no sólo esos primeros días o primeras aventuras. Un propósito loable, que parece que sigue adelante, y encima con el gran estímulo que supone una serie de TV, parece que tenemos “Muertos Vivientes” para rato.

http://www.youtube.com/watch?v=EDN1g1BrQH0

¿Y por qué nos gustan tanto las pelis de zombies? (y por extensión las post-apocalípticas). En realidad, por la misma razón que a muchos nos encantó Lost. Esa idea del volver a empezar, de tener una nueva oportunidad para hacer las cosas de otra forma, vivir una nueva vida sin los errores del pasado. En definitiva, de lo que estamos hablando es de uno de los elementos indispensables de cualquier obra de entretenimiento, la evasión de la realidad. ¿Cuántas veces habremos deseado quedarnos solos (o casi) en el mundo? Dejando atrás trabajo, obligaciones y otras historias que nos amargan la vida. ¿Cuántas veces nos habremos preguntado qué haríamos si despertaramos y el mundo tal y como lo conocemos hubiese terminado? Cientos.  Os puede parecer extraño que en esta explicación no hayamos mencionado en ningún momento “el zombie”, pero es que en realidad, en todas las historias de este tipo, el muerto viviente no deja de ser el añadido, la pizca de sal, el terrón de azúcar del argumento, porque en el fondo siempre nos están hablando de los humanos que intentan sobrevivir, que tienen que adaptarse a una nueva situación. ¿O acaso creemos que la vida del come-cerebros medio es muy interesante? (Aunque algunos han hecho películas al respecto.) No, lo que nos interesa es ver como se lo montan esos cuatros supervivientes, y pensar si nosotros habríamos hecho lo mismo, o si nosotros hubiésemos conseguido sobrevivir como ellos.

“Míralos ahí fuera, sabes que cuando morimos nos convertimos en ellos. ¡Crees que nos escondemos tras los muros para protegernos de los muertos vivientes! ¿No lo entiendes? ¡Nosotros somos los muertos vivientes!” (Los Muertos Vivientes, vol. 4)

En fin, seguiríamos hablando y hablando de los zombies y porqué nos gustan tanto… pero no paro de oír golpes y extraños gemidos que provienen de la bodega de la Arcadia. Además veo que tampoco hay luz. Bueno, tranquilos, voy a ver qué pasa con una linterna. ¿Acompañarme? Nah, iré solo. ¿Qué me podría pasar?

Y al final, lo que pasó fue que Urías se convirtió en un zombie y apareció (hace unos cuantos años ya) en un videoclip de la banda FREAK XXI. Buscadle por ahí, el tío iba con gorro y una camiseta de Machine Head, e incluso le pegaron algunos tiros (aunque todo va muy rápido).

También nos habría gustado participar en este video de Misfits que les dirigió el mismísimo George A. Romero.

Y si queréis leer un buen blog sobre zombies, en el que encontraréis artículos mil veces más documentados, entrad en Zombi.Blogia.