Tomoko Ninomiya: humor femenino y destroyer

Saludos, cosmonautas.

Hace nada cayó en mis manos un manga llamado Out, que publicó IVREA hace casi 5 años. La autora del mismo es Tomoko Ninomiya, que seguramente la mayoría conoceréis por el manga musical Nodame Cantabile, pero como yo no la he leído, para mí es la autora de un tomo único que publicó también IVREA en 2004, y que se llama Vidas Etílicas. Estoy seguro de que tanto Out como Vidas Etílicas son obras prácticamente desconocidas en comparación con Nodame Cantabile, pero para mí son dos tomos únicos que vale la pena tener, por ser algo diferente a lo que estamos acostumbrados por estos lares, y por ser dos manga muy cachondos.

VIDAS ETÍLICAS (HEISEI YOPPARAI KENKYUUJO)

Publicado originalmente en 1999, su título original se puede traducir como “Instituto de Investigaciones de Borrachos Heisei”, toda una declaración de intenciones, ¿no? Aunque Vídas Etílicas no se queda corto, y menos aún su portada en la edición de IVREA, con una foto en la que aparece una muchacha con dos palillos en los orificios nasales y sacando la lengua; confieso que fue uno de los motivos por los que me interesó el manga de primeras, y luego la cantidad de páginas (tocharro). Pero si hay algo que llamaba la atención, al menos hace diez años, era ese estilo (casi) tira cómica, que solo habíamos visto en la fugaz primera edición de Planeta de Shin-chan. Y es que si tenemos que destacar algo de esta autora es precisamente ese estilo de dibujo sencillo, y que sigue la tradición del manga humorístico, donde lo importante son los chistes, más que el detalle. No esperéis encontrar trazos delicados, distintos grosores de plumilla, y un montón de tramas para dar volumen al dibujo. A cambio de renunciar al virtuosismo estético, nos encontramos con unos personajes muy expresivos (con decenas de caras raras), además de un ritmo narrativo desenfrenado a base de chistes y más chistes, y sobretodo, mucho borrachismo.

vidasetilicas

Este tomo único recoge tres etapas de esta misma obra, que se publicaron en tres revistas distintas en 1996, 1999 y 2001, así pues se trata de un trabajo al que la autora debe volver cuando el apetece contar algunas de estas historias alcohólicas. De hecho, hasta cierto punto nos puede recordar a la idea detrás de Aristocracia Campesina, el manga autobiográfico de Hiromu Arakawa (la autora de Fullmetal Alchemist y Silver Spoon). Y es que de forma parecida, las historias de Vidas Etílicas pueden ser de cuatro, seis u ocho páginas, y como os podéis imaginar, todas tienen alguna relación con el alcohol. Al principio, todas empiezan exactamente igual, con la autora del manga presentándose: “Hola, me llamo Tomoko Ninomiya. Soy la directora del Instituto y también una mangaka”, con un dibujo algo más bonito para darse “aires” de tía buena. Pero el engaño no dura demasiado, y lo que nos encontraremos luego es un desastre de persona que no sabe controlar su ingesta de alcohol, y que va haciendo el ridículo por todas partes (sin acordarse después), y fallando en compromisos y fechas de entrega; pero todo sea por el bien del Instituto de Investigaciones de Borrachos, ¡claro! La gran duda que se nos presenta es hasta qué punto las historias que nos cuenta son verdaderas o no, o si están basadas en hechos reales y algo exageradas después, pero lo que nos extrañaría mucho es que fuese completamente ficticio, ya que lo que cuenta encaja mucho con la imagen que un servidor tiene del clásico borracho japonés, y que nada tiene que ver con la imagen de personas comedidas y discretas que muchos tienen de los japoneses (si acaso, son así durante el día). Aunque lo que sí puede sorprender al lector de manga cultivado, es que la propia autora tenga tanto tiempo para salir a emborracharse y pasarse la mayor parte del día de resaca, si tenemos en cuenta esa imagen del mangaka atado a la silla de dibujo y que apenas sale de su casa.

En el último Saló del Manga de Barcelona vimos que el stand de IVREA aún tenía algunos ejemplares del manga, lo cual nos hace pensar que aún se debe de poder conseguir en alguna parte. Si sois fans de Nodame Cantabile y de su autora, entonces os recomendamos que os hagáis con él, al menos para ver una faceta algo distinta de la autora. Pero si no conocéis a la autora, pero os interesa leer un manga que se sale de lo habitual (al menos por estos lares), entonces Vidas Etílicas puede ser una compra interesante. Además, al final del tomo se incluyen una serie de notas de traducción, glosario, etc., con una extensión que pocas veces hemos visto (aunque quizás la información ya no resulte tan nueva ahora como hace diez años).

OUT

Es posible que IVREA se comiese los mocos con Vidas Etílicas, pero después del éxito de Nodame Cantabile, muy oportunamente editaron este tomo de Ninomiya, en el que se recopilan dos historias cortas: Out y ¡Veremos quién gana!

OUT

Out, la historia más larga del tomo, está dividida en pequeñas historias de forma parecida a Vidas Etílicas, de unas pocas páginas. Pero lo que rápidamente notaremos es que el estilo de dibujo es algo más elaborado (aunque tampoco mucho más), pero sí que demuestra que este manga intenta ser algo “más serio” (tiene incluso un poco de trama). Pero el estilo de Ninomiya es totalmente reconocible, con un humor muy loco y lleno de WTFs. En este caso nos cuenta la historia de una ilustradora, que no una mangaka, que tiene un novio vago que se aprovecha de ella en todo lo que puede, pero además, tiene algunas conductas algo extrañas (incluso misteriosas). Quizás esta historia gustará más al público femenino, precisamente por estar contado desde la perspectiva de la chica, pero os puedo asegurar que el humor es suficientemente cafre como para guste a cualquier que sepa apreciar el humor más sarcástico e irónico. La auténtica pena es que la historia se queda algo colgada, y que nunca resolvamos el misterio de Uta-chan, pero a saber si la autora tenía intención alguna de explicarnos de donde saca esas bombas.

La otra historia, ¡Veremos quién gana!, es mucho más corta, y esta sí tiene una trama más convencional, aunque con el mismo humor. Lo cierto es que la historia en si puede recordar mucho Yawara (Cinturó Negre) de Naoki Urasawa, ya que nos cuenta la historia de una chica cuyo abuelo le obliga a entrenar Kendo, ante las protestas de la chica que prefiere centrarse en conquistar al amor de su vida; que por lo visto es el heredero del dojo rival (aquí ya nos recuerda más a Ranma 1/2). Quizás no estamos ante un manga tan divertido como el anterior, pero a modo de parodia tiene su gracia.

Una vez más, la recomendación va para los fans de la autora, pero también para aquellos que buscan algo distinto en el manga. Y es que a pesar de que, por lo general, hay bastante humor en el cómic japonés, tampoco son tantos lo títulos que tenemos dedicados al 100% al humor.

Por mi parte, quizás ahora me tocará darle una oportunidad a Nodame Cantabile, y algunas otras obras suyas que corren por la red (24 tomos…, fuff…).