TLQM: Gamma, el hombre de hierro (Reloaded)

Saludos cosmonautas,
hoy seguimos hablando de aquellos manga que para nosotros son TLQM ™, y si ayer lo hacíamos a cuatro manos, hoy lo vamos a hacer a seis manos. Una vez más unimos fuerzas con nuestro querido Ale para reseñar esta obra de forma simultánea, pero al equipo TLQM ™ se une también el arquéologo del manga, el traductor de centenares de cómics nipones al español, el trend-setter de los manga que son TLQM ™, hablamos de Marc Bernabé, el también futuro líder de opinión en cómic keniata (mañana, en La Entrevista Pirata que le hicimos sabréis por qué).
Lo cierto es que ya hace tiempo que en la Arcadia os hablamos del manga que vamos a reseñar, pero teniendo en cuenta que fue nuestra “época Blogger” en la que pocos nos leían, y que ahora podemos reivindicar esta obra y que mucha más gente se entere de ello, no nos lo pensamos ni un minuto en rehacer nuestra reseña cuando Marc nos propuso hablar conjuntamente de “Gamma, el hombre de hierro”, porque Gamma Teruo se merece esto y mucho más.

  • Título: 鉄人ガンマ —Tetsujin Ganma— (Gamma el Hombre de Hierro)
  • Autor: Yasuhito Yamamoto
  • Editorial: Norma Editorial
  • Año de publicación: 1995-96
  • Clasificación: seinen
  • 11 números (formato prestigio)

Debemos confesar que al principio las portadas de “Gamma” nos echaran algo para atrás, no parecía un manga a los que estábamos acostumbrados por entonces. Es más, incluso parecía un cómic europeo en varias de sus portadas. Pero las buenas críticas que recibía nos convencieron, y al final, éste fue uno de los cómics japoneses que más nos sorprendieron en su momento (por allá finales de los años noventa), y lo hizo porque estaba ofreciendo algo inaudito, una historia en la que no había heroínas con minifalda por ningún lado, en el que no había mascotas raras pululando, ni intrincadas tramas con espíritus y poderes extraños por enmedio.

Así nos adentramos en la historia de Gamma Teruo, un tipo de cara peculiar (es decir, feo), tímido y dubitativo, con una mujer y un hijo adorables, que vivía una vida aparentemente sencilla siendo empleado en un supermercado. Pero a través de los ojos de Gamma, no era todo tan sencillo, y por su carácter se veía envuelto una y otra vez en cómicas situaciones, que al final le llevaban a reflexionar sobre temas como el sexo, la escatología, o incluso el sentido de la vida. Pero Gamma era un tipo especial, y cuando no podía aguantar más, tenía la costumbre de quitarse la ropa salvajemente, y empezar a pasear su cuerpo escultural, mientras los demás se desorinaban del susto, superando todos esos complejos que tanto le atormentan.

Dejando aparte el detalle de sus arrebatos de furia salvaje y nudista, Gamma se podía identificar como el típico currante japonés, con una típica vida japonesa, aunque todo ello envuelto en un envoltorio no tan típico. Era en definitiva una de las obras, de las que se publicaban por aquel entonces, que más se acercaba a retratar las costumbres y las realidades del país nipón, uno de esos cómics que uno podría ver en manos de un salaryman cualquiera en el metro de Tokyo. Por primera vez, se dejaban de lado los típicos y tópicos temas fantásticos, cyberpunk o post-apocalípticos habituales. Y quizás fue eso lo que precisamente acabó con él, al menos en España. Ya que al cabo de solo 11 números (y estamos hablando de unas pocas páginas por número, no los tomos que se publican ahora), Gamma tuvo que despedirse. Al parece fueron pocos, entre ellos un servidor, los que realmente se interesaron por la atormentada pero divertida vida de Gamma Teruo y Norma Editorial decidió suspender la publicación, con una más que visible decepción. De hecho, si uno recupera ahora el primer número de la serie, y se lee el prólogo, verá la ilusión con la que la editorial se tomó la edición de este manga. Y triste es entonces leerse el último número con las cartas de despedida de algunos de los responsables de la publicación (entre ellos el mítico Óscar Valiente), que lamentaban no poder seguir adelante con su dependiente de supermercado favorito. Aunque no lo decían del todo claro, detrás de sus palabras se dejaba entrever la decepción con el público español, por no haber dado la oportunidad, o no haber sabido apreciar una obra que sí encandiló a la crítica del momento.

Con el paso del tiempo uno piensa que, simplemente, no era el momento. Sin duda alguna el público manga de entonces era quizás demasiado joven, y no solo en cuestión de edad, si no también en cuanto a su “recorrido vital”con el cómic japonés. Y aunque ahora la obsesión de muchos por Japón, les lleva a devorar cualquier cosa que les pueda ayudar a entender más la realidad del pais asiático, creo sinceramente que el público de entonces aún no estaba preparado para GAMMA El Hombre de Hierro (¿lo estará ahora?). Además, sin contar con el reclamo de un anime en televisión, la cosa aún estaba más cruda. Algunos quizás recuerden que el cómic de Shin-Chan se publicó bastantes años antes de aparecer en TV, pasando sin pena ni gloria con solo 3 números publicados (¡y mirad ahora!).

Hace unos años prácticamente podías saberte de memoria todos los manga que se estaban publicando, en cambio, actualmente, uno se ve abrumado por la cantidad de tomos que llenan las estanterías de las tiendas de cómics. Y aunque sigue existiendo esa predilección por los temas más fantasticos, hay una oferta suficientemente grande como para que tengan cabida otros géneros más “arriesgados” (Shin-Chan es un claro ejemplo, ¿y algún editor se habría atrevido a publicar títulos como Azumanga Daioh, Aula a la Deriva (aunque el resultado es el que es…) o el peculiar Vidas Etílicas hace 10 años?). Está claro que, hasta cierto punto, hoy en día encontraremos aficionados al manga más maduros y que buscan obras más realistas (el éxito de Taniguchi es otro ejemplo).

¿Y a dónde queremos ir a parar entonces?

Pues aparte de reivindicar “GAMMA El Hombre de Hierro”, como uno de los mejores mangas que se han publicado en la península, queremos subirnos a la palestra y reivindicar la reedición de las aventuras de este simpático personaje, de forma que algunos puedan recuperarla en mejores condiciones (las ediciones de antes no estaban hechas para durar mucho), y también para que el público puede descubrir o redescubrir a Gamma Teruo, y quizás, ahora sí, poder publicar muchas más historias del Hombre de Hierro.

¿Qué pensáis? ¿Está ahora el público español preparado para una obra como la de GAMMA EL Hombre de Hierro?

¡No os perdáis las reseñas que hacen del primer tomo Ale en Pepinismo y Marc Bernabé en Mangaland!