Osamu Tezuka: God Of Comics, y el star-system del manga

Saludos cosmonautas,

Hace ya varios meses nos topamos en una librería con un libro llamado “God of Comics: Osamu Tezuka and the creation of Post-World War II Manga”, y hace unos pocos días lo terminamos. Escrito por Natsu Onoda Power (pedazo nombrecito), no se trata de la típica biografía al uso del Dios del Manga, si no un repaso a las distintas facetas del mangaka y el impacto que su trabajo tuvo en el mundo del manga y el anime (que fue tremendo, por supuesto).

Lo más loable de este trabajo es que se aprecia una enorme labor de documentación. Nos queda claro, a veces demasiado, que su autora se ha leído prácticamente todo lo que ha podido de Tezuka o sobre Tezuka, incluyendo otros manga de autores como Fujiko Fujio que narraban esos inicios del manga moderno (entre otros). Esto se traduce en unos análisis bastante profundos sobre algunos aspectos de la obra del maestro mangaka, y destaca sobretodo el capítulo dedicado al Star System de Osamu Tezuka.

Aunque seguramente seremos demasiado pocos los que hemos leído las obras clásicas de Osamu Tezuka editadas por Glénat, es posible que algunos se hayan dado cuenta de que muchos de los personajes de “Metropolis”, “Lost World” o “Next World” se parecen mucho entre si, o que directamente es el mismo diseño de personaje (aunque pueda cambiar de nombre). Posiblemente, lo primero que pensamos es que Tezuka sólo sabe dibujar esos personajes, que es poco original o limitado (algo que, sin duda, está fuera de lugar). Lo que muchos no sabíamos es que, en realidad, estos personajes forman parte de un “star system” de actores creado a conciencia por Tezuka.

Tezuka soñando con la creación de un star system de personajes de manga. 

Esto significa que lo que dibuja Tezuka no son siempre los mismos “personajes”, sino una serie de “actores” que interpretan los distintos papeles que el autor les asigna, y para los cuales cada uno cobra cierta cantidad. No, no es broma, el propio Tezuka hizo la broma de elaborar una lista de los estipendios que recibía cada uno de los actores que tenía en plantilla. Vamos a ver algunos ejemplos.

Aquí la lista de precios de los actores, llegó a hacer algunas fichas con el currículum de cada uno. 


Kenichi es el héroe de la mayoría de las primeras obras, siendo el protagonista del mítico “Shin Takarajima” (“La nueva isla del tesoro”). Seguramente fue uno de los personajes menos versátiles, y más planos del autor (el típico héroe bueno… y soso), y por eso acabó algo arrinconado (¿la típica estrella de cine infantil que no remonta? ¿tenía problemas con el alcohol o las drogas?).

“Mostacho” (Higeoyaji), cuyo nombre “real” es Shunsaku Ban. Es seguramente uno de los más reconocibles personajes deTezuka, y aparecía en las primeras obras haciendo de detective, pero también en Astro Boy haciendo de profesor, y en Black Jack con múltiples papeles. Acabó apareciendo en más de 150 historias, muchas más que su sobrino Kenichi, y creemos que jamás se afeitó el bigote.

Rock, siendo también una estrella infantil como Kenichi, consiguió superar su etapa de éxito infantil reconvirtiéndose en uno de los personajes malvados del plantel de Osamu Tezuka, y es también uno de los más populares e interesantes (precisamente por esa evolución). El Robbie Williams de Tezuka,

Astro Boy fue el típico actor que se encasilla en un papel y difícilmente podrá salir de él sin que los espectadores le vean como el personaje que le hizo famoso (como le suele pasar a cualquier Doctor Who). Pero aunque muchos piensen que no hizo mucho, se le pudo ver varias veces en Black Jack (utilizando pelo de verdad, e incluso sangrando como un humano cualquiera), y llegó a afeitarse la cabeza (a ver si así ganaba un Oscar).

Osamu Tezuka fue, curiosamente, otro de los personajes habituales y con más presencia en los manga del maestro. Aunque en algunas ocasiones hacía de si mismo, otras veces actuaba como una especie de alter ego, o simplemente como un personaje cualquiera (a menudo como médico, ya que en realidad tenía el título de medicina). ¿Un síntoma de megalomanía o un gran sentido del humor?

Encontraréis una guía de todos los personajes y el star system de Tezuka aquí

Con este recurso, lo que conseguía Tezuka era crear una experiencia global a lo largo de toda su obra, de forma que todo se retroalimentaba, y se consiguía que el lector habitual sintiera una proximidad hacia esos personajes (algo que suele pasar con algunas estrellas del cine). Además, esto también le permitía a Tezuka hacer ciertas bromas (con personajes como Hyoutantsugi o Omukaedegonsu – que aparecen sin ton ni son), e incluso jugar con las expectativas del lector (como cuando un actor conocido por sus papeles de “buen chico” se pone a interpretar a un malvado).

En esta escena de un episodio de “Black Jack” vemos al “actor” Astro Boy interpretando el papel de un joven adolescente humano. Él mismo se acuchilla y, sorpresa, sangra. Fijaros que Astro Boy no luce su clásico pelo brillante, está algo despeinado y sudando. 

Pero aparte de esta peculiar faceta, el libro “God of Comics” trata muchos otros temas interesantes de la obra de Tezuka. Empezando por la famosa utilización de recursos cinematográficos que empleó Tezuka. En el libro se explica, por boca del mismo mangaka, que él no fue ni mucho menos el primero en inspirarse en el cine para hacer viñetas, pero quizás sí fue de los primeros en ser plenamente consciente de ello, y por lo tanto, hacerlo de forma completamente deliberada. De hecho, se incluye otro capítulo en el que veremos como Tezuka era muy propenso a citar otras obras, e incluso llegaba a recrear películas en algunas escenas de sus manga.  Con todo esto, el Dios del Manga creó un estilo que acabaría dando forma al manga moderno.

También es interesante la parte en la que se nos explica la tormentosa relación de Tezuka con la animación. Según el propio autor, él se consideraba casado con el manga, y el anime era como su amante: una pasión, que no siempre termina bien y que te acaba chupando todo el dinero. Y hablando de romances, también existe todo un capítulo dedicado al shojo manga que creó Tezuka, haciendo especial hincapié en obras como “La Princesa Caballero”. Por último, pero no menos importante, encontraremos un capítulo dedicado a sus encuentros con otros autores, y repasando algunas de las tendencias que aparecieron durante su carrera. Probablemente fue el gekiga, el manga para adultos, el movimiento que más llegó a amargar a Tezuka, y que él atacó con bastante dureza (aunque al final acabó abrazándolo en cierto modo). Pero es que el gekiga fue en parte responsable de los bajones de popularidad del maestro, que insistía en seguir publicando para niños.

El libro está plagado de citas del propio Tezuka y de otros autores (muchas de ellas de biografías o auto-biografías en formato manga del mismo Tezuka), y eso siempre es de agradecer para todos aquellos que no pueden acceder al material original. Es posible que para aquellos que sí pueden leer japonés y tienen acceso a estas obras, algunos de estos detalles los conozcan sobradamente, pero la autora lo compensa con una buena dosis de análisis, interpretación y contextualización. La única crítica que le haremos es que en ocasiones el estilo a veces puede parecer demasiado “didáctico”, o algunas de las ideas que se plantean son demasiado básicas (o sobradamente conocidas), y quizás se podría haber ido un poco más lejos y profundizar más o explicar más cosas. Pero entendemos que este libro es uno de los pocos que intentan introducir la figura de Osamu Tezuka en Estados Unidos, y por lo tanto, hay que explicar bien de donde sale todo.

En definitiva, si eres un fan de Osamu Tezuka, o tienes un mínimo interés por la historia del manga (algo que no el vendría nada mal al público español), “God of Comics” es una compra obligada, sobretodo si no entiendes japonés (pero sí el inglés). Un libro #TLQM se mire por donde se mire.

Podéis leer más posts sobre Osamu Tezuka en el blog:

Leyendo al Dios del Manga (1)

Leyendo al Dios del Manga (2)

Leyendo al Dios del Manga (3)