“Devilman”: más que demonios, sexo y violencia por el autor de Mazinger Z


Saludos cosmonautas,

hoy queremos compartir con vosotros una nueva reseña de un manga que nos ha engullido como un torbellino. Aunque es una obra que conocíamos de sobra, habíamos visto algo del anime, lo cierto es que el manga nos ha tomado por sorpresa, y en menos de 24 horas hemos leído los cinco tomos. Estamos hablando de una de las grandes obras de Go Nagai, y no, no estamos hablando del archiconocido Mazinger Z, hablamos de “Devilman”.

Publicado entre 1972 y 1973, podríamos decir que es la obra que muestra el lado más oscuro del autor, alejado de aquel héroe infantil que era Mazinger Z, para entrar en una historia apasionante de un hombre llamado Akira Fudo, que acaba convirtiéndose en un demonio llamado Devilman, y que jura proteger la humanidad de los demonios que amenazan con eliminarla.

Una historia que, a priori, parece de lo más sencilla y clásica, pero que poco a poco, a medida que va avanzando la trama, se vuelve mucho más rica, elaborada y profunda. Debemos confesar que nos ha sorprendido muy gratamente este manga, precisamente porque esperábamos una historia estereotípica del superhéroe atormentado, al estilo Kikaider, pero nos hemos encontrado con mucho más.

“Devilman” empieza de una forma bastante ingenua, una historia de terror, con muchos toques eróticos e incluso humorísticos. Tenemos el clásico protagonista apocado y su contrapartida chulesca. Peleas con los chulos del barrio. Y por supuesto, está la chica, de pocas luces pero mona. De hecho, también hay mucha teta y mucho culo (algo que no sorprende de Go Nagai). Así va transcurriendo el primer tomo, pero poco a poco la historia se irá complicando, volviéndose mucho más oscura y retorcida. Y eso es precisamente lo que engancha. La historia evoluciona a un ritmo perfecto, que te va atrapando cada vez más, y no puedes dejar de leer hasta terminar.

Lo que al principio parecía una simple historia de demonios y superhéroe, al final acaba convirtiéndose en algo mucho más grande, incluso dejando de lado a los protagonistas para dejarnos ver el horror a nivel global. Y es que más allá del protagonista, “Devilman” es un manga plagado de reflexiones sobre el terror, el instinto de supervivencia, la humanidad, e incluso la ciencia.

Por supuesto no son reflexiones sesudas, más bien pinceladas que nos demuestran que todo lo que vemos no es violencia gratuita, ni mucho menos. De hecho, y como nos comentaban en una conversación al respecto, el auténtico horror no es esa cantidad exagerada de gore que nos mostrarán, el auténtico horror es el propio comportamiento de los personajes.

No queremos desvelar casi ningún detalle del argumento para no arruinar muchas de las sorpresas que se van sucediendo página a página, pero sí os diremos que algunas de estas nos dejarán con la boca abierta, o incluso temblando. No hay tregua.

 

En cuanto al dibujo, podéis llamarnos anticuados o conservadores, o viejos, o lo que sea, pero para nosotros el trabajo de Go Nagai es impresionante. Su narrativa ha influenciado muchísimo en el manga moderno, y eso es obvio en como se han ido contando las historias a lo largo de los años. Pero nosotros nos quedamos aún con sus pinceles, con sus líneas, sus contrastes, sus composiciones de viñeta, ya que sabe mostrarnos el cáos sin que perdamos el hilo como puede pasar en muchos otros mangas.

Y no sólo eso, también es capaz de ofrecernos algunas imágenes que 30 años después siguen siendo espectaculares, quitan el hipo. Aunque está claro que muchos no sabrán apreciarlo, y cuando intuyan ese estilo “setentero” huirán como alma que persigue el diabl0, perdiéndose una de las grandes historias del manga. Nota mental para los que prefieran o conozcan a Mazinger, Go Nagai siempre consideró que su “gran obra” sirvió sólo para desahogarse, y no entendía porqué tuvo más éxito que “Devilman”, donde él había puesto toda la carne en el asador.

“Devilman” ha tenido por supuesto su anime, sus OVA’s, e incluso un live-action del que os advertimos que deberíais huir (nosotros no nos hemos acercado a más de 200 metros). Pero parece que las historias que nos cuentan son bastante distintas del manga original. Así pues, aunque puede que ya hayáis visto la versión animada, os recomendamos de verdad que le deis una oportunidad al manga. En realidad son pocos tomos, y lo devorareis en un santiamén.

100% Recomendado y con el sello #TLQM de oro.