10 años de TODO LO QUE MOLA

Saludos, cosmonautas.

hoy se cumplen 10 años desde que la Arcadia despegó. 10 años en los que este blog ha pasado de una actividad frenética a prácticamente vagar a la deriva con unas pocas actualizaciones anuales. Pero la Arcadia ha sido algo muy importante para mí a nivel personal, y por eso me he animado a hacer este post, haciendo un breve repaso a lo que ha significado este pequeño blog para mí.

El 22 de diciembre de 2008, cuando todavía tenía muchísimo pelo, decidí abrir en Blogspot un blog, como muchos había en la época. El motivo no era otro que saciar mis ansias por seguir escribiendo y divulgando sobre todo aquello que me gustaba. No era ni mucho menos la primera vez que me ponía a escribir, en realidad llevaba unos siete años escribiendo para una revista de tirada nacional, la Hell Awaits, de referencia para los aficionados al Metal Extremo. Allí escribí mucho, sobre todo entrevistas, reseñas de discos y conciertos, pero también algunos artículos sobre cosas muy dispares. Pero cuando la revista pasó a mejor vida me sentí huérfano. Necesitaba escribir, y tenía ese impulso divulgador, proselitista, esa necesidad de compartir con el mundo aquellas cosas que me entusiasmaban; algo que a lo largo de estos diez años ha ido todavía a más.

La música estuvo presente desde el inicio, de hecho, los primeros posts eran musicales. Pero en seguida empecé a introducir el tema de Japón y, por supuesto, el tokusatsu con Kamen Rider. Curiosamente, el primer cómic del que hablé no era japonés, el honor lo tuvo Guy Delisle con sus “Pyongyang”, “Shenzen”, etc. Pero el primer manga no tardó demasiado en aparecer,  fue uno de esos mangas que me marcó muchísimo en su momento y que sigo reivindicando (no solo yo) años después: “Gamma, el hombre de hierro”.

Poco después empecé ya mi aventura videoblogger (lo de “youtuber” todavía no existía), contando como fue la experiencia de dormir en un hotel cápsula en Akihabara (en catalán). Ese fue mi tercer viaje a Japón, uno que aproveché muchísimo, ya que conocí a varios bloggers que vivían allí, y les hice una serie de entrevistas que acabarían convirtiéndose en mi primer documental (más amateur imposible): Crónicas desde Cipango. A partir de ese momento, se podría decir que la Arcadia despegó de verdad (en buena parte por el documental, la difusión que tuvo gracias a los bloggers y mis primeras andaduras en Twitter). Llegaron también las primeras invitaciones a salones del manga de todo el Estado Español, y me hizo especial ilusión poder presentarlo en el Saló del Manga de Barcelona (¡en la Farga!), sin saber que ahí empezarían ya unas pequeñas colaboraciones que acabarían dando fruto.

Por entonces, yo tenía un trabajo en el mundo del marketing, en absoluto relacionado con lo que hacía en el blog ni lo que hago ahora. Era un trabajo que tenía días muy intensos, viajes frecuentes y mucho estrés, pero que a veces se compensaba con algunas épocas de más tranquilidad, y aprovechaba todo momento para hacer cosas relacionadas con el blog. Durante varios años, publiqué un post diario de lunes a viernes, con pocas excepciones. Pero es que además, esto incluía vídeos de todo tipo (desde las Entrevistas Pirata hasta los cutre stop-motion con Kamen Riders).

Cuando empecé en esto ya se decía que lo de los blogs ya había muerto o se estaba muriendo, pero lo cierto es que durante los primeros años yo me lo pasé muy bien, tenía muchas visitas, comentarios y me llevó a hacer muchísimas cosas (incluso a ganar un Premio Bitácoras a Mejor Videoblog en 2010 – siempre he dicho que ese fue el final de los videoblogs, premiarme a mí, ¡hahaha! – a partir de entonces empezaron a aparecer los primeros “youtubers”).

Con el paso del tiempo el blog obtuvo cierto reconocimiento, jamás una popularidad exagerada, pero sí un nombre dentro de la esfera nipona, especialmente en todo lo que se refería a lo “más friki” (ya fuese manga, tokusatsu o vídeos chorras). Esto me animó a seguir haciendo proyectos con el blog como plataforma, y acabó llegando la idea de hacer un documental sobre los 20 años (que ahora son muchos más) del inicio del boom del manga, algo que acabaría derivando en el documental “Songokumanía: el Big Bang del Manga“, que acabaría convirtiéndose también en libro varios años después.

El trabajo se había convertido en un infierno, la crisis hizo que prácticamente desde que entré yo los despidos fuesen algo habitual, y cada vez eran más. Resistí unos cuantos años a todos los cambios, y por eso todo lo relacionado con el blog me daba un aire que necesitaba. Finalmente, la empresa acabó cerrando, y como tanta otra gente del sector, me quedé de patitas en la calle. Durante un tiempo estuve buscando e incluso encontré algunos trabajitos relacionados con mi antiguo trabajo. Pero pronto vi que el camino era otro, que en realidad yo quería hacer otras cosas desde hacía años.

Aunque muy precaria, el curro que tenía era una especie de red de seguridad que evitaba que me dedicara realmente a lo que quería: hablar de manga, anime y de todo lo relacionado con Japón y/o su cultura popular. Quedarme de patitas en la calle fue, hasta cierto punto, lo mejor que podía pasarme. Ya no tenía nada que perder, y cuando llegó la primera oportunidad la cogí con fuerza. Y siempre estaré agradecido a las dos personas que confiaron en mí para ese primer trabajo, uno realmente importante, y que me sirvió de trampolín definitivo para lanzarme al mundo de la divulgación cultural y llegar a trabajar para los salones del Manga y del Cómic de Barcelona, fundar Espai Daruma con Marc y Vero, colaborar en muchos medios especializados de todo tipo, bibliotecas, centros cívicos… ¡Hay que buscarse la vida en todas partes cuando eres autónomo!

Pero lo cierto es que jamás habría conocido a esas personas que me dieron dicha oportunidad de no ser por mi blog. Crear la Arcadia hizo que empezara a conocer a un montón de gente con intereses parecidos, a tener contacto con la industria y aquellos que trabajaban en ella. Gracias al reconocimiento que tuvo el trabajo que había hecho hasta entonces a través de mi blog acabó llegando esa oportunidad. Sin duda gano menos dinero que antes, pero al menos hago lo que me gusta y soy mucho más feliz (aunque estresado casi igual, ¡hahaha!).

Es por eso que me parece tan significativo a nivel personal este décimo aniversario de La Arcadia de Urías. Sí, en los últimos años este blog se ha actualizado una o dos veces al año, ya no es lo que era, y los blogs ahora sí que de verdad están muertos, pero tenerlo aquí, seguir pilotando la Arcadia de vez en cuando, es un placer, uno muy grande, por eso quiero que siga viva durante muchos años más.

Por último, agradecer de todo corazón a todos aquellos que a lo largo de estos 10 años le habéis mostrado tanto cariño a este humilde blog. Los inicios siempre son duros, cuando apenas te lee nadie, pero algunos estuvieron desde el principio y a día de hoy siguen pasando por aquí cuando hay alguna entrada nueva, y hay muchos otros que se fueron sumando con el tiempo. Hemos montado muchos saraos relacionados con este blog, encuentros y proyectos que me han servido para conocer a muchísima gente. Esto es, sin duda, lo mejor de estos 10 años de la Arcadia.

Para terminar, no podías hacerlo de otra manera que no fuese citando, una vez más, las palabras con las que se inauguró este blog:

“Vago por los confines del espacio…
Me llaman El Capitán…
Viviré libre bajo la bandera de la calavera,
en este mar sin futuro,
hasta que las fuerzas me abandonen…
viviré libre bajo mi propia bandera…”

Aunque sería muy bonito poder leer vuestros comentarios, parece que tengo algunos problemas que por ahora no puedo solucionar. Pero si queréis dejar algún mensaje, lo podéis hacer en Twitter, Instagram o la página de Facebook. ¡Muchas gracias! #Arcadia10Años