Sitges 2013: lo que hemos visto

Saludos, cosmonautas.

Un año más, y ya van diez, que no nos perdemos la obligadísima cita cinematográfica catalana del año, el Festival Internacional de Cinema Fantástic de Catalunya, es decir, el festival de Sitges. Y como solemos hacer, hoy toca un repaso breve de todas las películas que hemos podido ver repartidas en dos fines de semana. Hemos ido pagando religiosamente  y solo unos pocos días, así que si estáis esperando un repaso que incluya todas las películas que os interesaban del festival, os recomiendo pasaros por Especialista Mike.

Cartel-Sitges

Space Pirate Captain Harlock de Shinji Aramaki

La semana pasada ya hicimos un repaso más concienzudo a esta película (lo merecía por razones obvias), pero en resumidas cuentas lo que os podemos decir es que es una película espectacular, que falla en su planteamiento argumental, con una historia poco interesante, y que deja de lado al que debería haber sido el protagonista. Si queréis más detalles, leed la crítica completa.

Escape from Tomorrow de Randy Moore (Premio Noves Visions Experimenta)

Buena parte del atractivo de esta película era el morbo de haber sido grabada en Disneyland y Disney World sin permiso alguno. Pero sería injusto medir sus méritos solo por esta anécdota. La película nos cuenta la historia de un padre que pasa unos días en el parque de atracciones con su mujer y sus dos hijos. Poco a poco, la experiencia empezará a enrarecerse, con extrañas visiones en algunas de las atracciones, y su fijación enfermiza con dos lolitas francesas que pululan por ahí. Escape from tomorrow pervierte el supuesto lugar feliz y familiar que les rodea, es un cuento de hadas retorcido y cómico a la vez, con bruja sexy incluida. Algunos la interpretan también como un retrato de la crisis de los 40, y de hecho, interpretaciones hay muchas, porque no es una de esas películas que te lo de todo masticado. Pero lo cierto es que no hace falta entenderlo todo para disfrutar de esta original gamberrada.

The Battery de Jeremy Gardner

En pocas palabras, The Battery es una peli de zombies gafapasta. Con una factura típica de las pelis “indie”, con una banda sonora que gustará a los más hipsters del lugar, y un protagonista barbudo (como mandan los cánones de hoy en día), no se puede negar que es una película de zombies diferentel. Es la historia de dos supervivientes del holocausto zombie, que se dedican a avanzar y avanzar sin rumbo, buscándose la vida. Es una historia sencilla, sobre la relación entre estos dos personajes completamente opuestos, pero obligados a entenderse. No esperéis grandes hordas de zombies, ni los típicos grupos armados más peligrosos que los propios zombies. Es una historia divertida, pequeña, de detalles y escenas, y también una película que quizás quedaría más redonda con algo menos de metraje y algo más de acción.

Capa Caída de Santiago Alvarado (Premio Noves Visions Emergents)

El falso documental hace años que está de moda, y Capa Caída no es el primero en tratar el tema de los superhéroes, ya que hace unos años se pudo ver en Sitges la fabulosa Dai Nipponjin (sobre una especie de Sumo-Ultraman japonés). Pero Capa Caída probablemente es el primer largometraje en ser protagonizado por “el primer superhéroe español”, Magno. Un personaje que llegó en los años 30 y cambió la historia para siempre (redirigiendo la carrera de Hitler de nuevo hacia la pintura, por ejemplo). Una comedia bastante cachonda sobre un superpoderoso personaje caído en desgracia (¿una especie de “what if…” sobre Batman y Robin?, y dos chavales algo descerebrados que le dedican un documental. Grandes momentos, y mucha imaginación y buenas ideas para conseguir que nos creamos sus superpoderes. Quizás la única pega es que se dilata demasiado en algunos momentos, pero sus gags y su simpatía general lo compensan. Y os podemos asegurar que hay pocos “supermanes” tan poco ortodoxos como Magno.

La tumba de Bruce Lee de Canódromo Abandonado

Una película que costó 6000 euros, rodada en Seattle, escrita y dirigida por los mismos actores que la protagonizan. Es la historia de una pareja que viaja hasta la cuna del grunge, la ciudad donde “Bruce Lee sigue siendo el alcalde”, una para asistir a un seminario sobre lenguaje corporal, y el otro para estar a una pulgada de la tumba del creador del Jeet Kune Do. Sus planes se torcerán enseguida, y los dos conocerán a un personaje que ejercerá una extraña influencia sobre ellos. Una película que nos enganchó por el tema Bruce Lee, pero que se iba desinflando a medida que avanzaba la película, se iba volviendo demasiado pretenciosa, rara y confusa. Si bien el final consigue arreglar el conjunto de la película, no vale la pena aguantar todo lo que hay que tragarse antes.

Re: Cyborg 009 de Kenji Kamiyama

Este año la oferta en anime tenía dos platos fuertes para los que comulgan con nuestros gustos. Por un lado Harlock, y por el otro la nueva película de los populares personajes que creó el maestro Ishinomori hace décadas. Y mientras que Harlock nos ha dejado algo fríos, pero ha mantenido el tipo, Re:Cyborg 009 la podemos catalogar de decepción total. Con una historia que bebe directamente de la catástrofe del 11S, veremos como lo que parece la típica conspiranoia se convierte en algo mucho más místico y extraño. El problema principal de la película, sobretodo para los fans, es que no parece una película de Cyborg 009. De hecho, no les veremos en sus trajes rojos y botones amarillos tan icónicos hasta las últimas escenas (y de forma algo gratuita, sinceramente). Aburre y no consigue enganchar ni emocionar. Da la sensación que esta película sea un episodio de un anime televisivo alargado. La historia se las da de grandilocuente, pero no transmite la épica que supuestamente plantea, y se queda en algo mucho más pequeño y poco memorable.

New World de Park Hoon-jung (Premio Focus Àsia)

Seguramente de lo mejor que hemos visto en el festival, y el premio Focus Àsia demuestra que no estamos solos en esta apreciación. Un policía coreano lleva años infiltrado en un grupo mafioso, la muerte de uno de sus capos provocará una pugna entre distintas facciones por la sucesión, y el infiltrado se verá en una situación delicada y desesperante, al tener que lidiar no solo con los problemas del grupo criminal, sino también con unos policías que pueden ser tan o más cabrones que los propios mafiosos. La premisa puede recordar muchísimo a la mítica Infernal Affairs, e incluso a la magnífica Election de Johnnie To, pero aquí lo importante no es lo original de su propuesta. New World es una película de gran factura, una de esas películas rodadas fantásticamente bien, con grandes personajes, tensión y algunos giros sorprendentes. Aunque este año ha habido poca presencia asiática en el cartel, New World servirá para saciar las ganas de buen cine noir, ese que tanto dominan por esas latitudes. Y terminamos con lo que nos dijo Cels Piñol, miembro del jurado, antes de que viésemos la película: “Sin spoilers, simplemente te diré… el ascensor.”

Faraday de Norberto Ramos del Val

Faraday, financiada en parte a través del crowdfunding, es una película que se vende como una “comedia sobrenatural”. Entre el falso documental y peli adolescente, en principio nos cuenta la historia de una pareja de frikis enamorados que se mudan a una casa habitada por el espíritu de una gótica pervertida. Pero poco a poco la trama empezará a liarse con temas relacionados con los blogs y los vloggers, hasta un punto en el que quizás ni el guionista sabía donde estaba llegando. En conjunto, la película es un despropósito argumental. Pero aún así, nos reímos. Aún así, no llegamos a aburrirnos. Porque varios de sus personajes tienen gracia, porque hay chistes que también la tienen, e incluso hay algún momento realmente original como el de la fiesta tuiteada. Si eres capaz de obviar la historia, y dejarte llevar simplemente por el humor, es posible que la puedas disfrutar. Pero si lo que quieres es ver una película redonda, estos no son los droides que estás buscando. Por cierto, mención especial merece el cameo de Viruete por ahí (aunque sea precisamente en una de las partes más innecesariamente alargadas de la película).

FARADAY POSTER FINAL

The Dirties de Matt Johnson

Poco se ha hablado de esta película que apadrina el gran Kevin Smith. The Dirties está producida, dirigida, escrita y protagonizada por el simpático Matt Johnson, que en la presentación de su película solo nos habló de Escape from tomorrow y nos dejó a todos con las ganas de que nos hablará de la suya. Y aunque ni el público ni su autor parezcan dispuestos a hablarnos mucho de ella, para nosotros ha sido una las más gratas sorpresas de este Sitges 2013. The Dirties nos cuenta la historia de dos chavales de instituto aficionados al cine, que a menudo son víctimas del bullying, y que empiezan a rodar una película de venganza contra esos acosadores. Rodada de forma dinámica, con mucho sentido del humor, y una gran interpretación del propio Matt Johnson, la película es todo un ejercicio cinematográfico, de la comedia a la tragedia, del amor por el cine hasta la reflexión sobre la violencia en los institutos. Una de esas pequeñas joyas que te encuentras de vez en cuando, y que por desgracia acostumbran a pasar desapercibidas. Por nuestra parte, seguiremos muy atentos a la carrera de Matt.

The Congress de Ari Folman (Premio José Luís Guarner)

Puede que el nombre de Robin Wright no os diga mucho, pero seguro que recordáis su papel como Buttercup, en La Princesa Prometida. De hecho, su principal problema es esa condición de actriz one-hit-wonder, que solo volvió a asomar la cabeza con su papel en Forrest Gump. Bien, pues este es el punto de partida de The Congress. Robin Wright hace de si misma, y se basa en la historia de su carrera, para construir un relato fantástico sobre un futuro utópico o distópico, según a quien le preguntes, en el que los actores son digitalizados para ser usados por los estudios a voluntad. Los años pasan, y cuando Robin tiene que renovar su contrato con el estudio, la película hace un cambio radical, y se pasa a la animación, para mostrarnos un mundo en el que la gente vive en una perpetua irrealidad. Aunque mucha gente no consigue seguir conectado una vez entra en ese mundo animado, a nosotros consiguió emocionarnos una y otra vez. Y la animación, fantástica y llena de divertidos detalles. Para nosotros, de lo mejor que hemos visto.

The Sacrament de Ti West

La película que cerraba el festival parece que ha tenido una gran acogida entre público y parte de la crítica. Se la califica de tensa, estremecedora, terrorífica… y no podría estar más en desacuerdo. The Sacrament se inspira en lo que ocurrió en Jonestown (Guyana) en 1978, con el suicidio colectivo de 918 personas que formaban parte de la secta Templo del Pueblo. Aquí, es un equipo de la revista Vice el que hará un documental del reencuentro de uno de los integrantes del equipo con su hermana, mano derecha del líder de la secta. Empezar una película sabiendo ya de antemano al final, nos puede llevar a ser más exigentes en todo lo que hay en medio, y por desgracia no conseguimos vislumbrar ese terror y esa tensión de la que habla todo el mundo. Todo lo que va a ocurrir es previsible, y no sorprende. Lo que quizás debería haber sido un viaje que empieza bien y acaba en catástrofe, ya empieza con sospechas y desencuentros iniciales que hacen que salten las alarmas demasiado pronto. Además, lo que supuestamente es una de las partes centrales y más potentes de la película, la entrevista con el líder de la secta, a pesar de la buena interpretación, es tan poco interesante como la mayoría de entrevistas a políticos. Y ese es otro problema, no hay puntos de inflexión, la película avanza incesante hacia ese inevitable final, sin que nada te pueda hacer dudar sobre como avanzará la trama. Además, la película es tramposa en su planteamiento de falso documental o incluso found footage, que es como se ha descrito en muchos sitios. Sorprende que las dos cámaras sean capaces de grabar absolutamente todo la acción sin perderse ni un detalle. Cuando no se está grabando, no pasa nada importante. Incluso cuando los cámaras no pueden grabar las escenas, el guión se las apaña para seguir grabando con la misma profesionalidad, con encuadres perfectos totalmente inverosímiles dadas las circunstancias. Y a pesar de toda la mierda que le hemos echado encima, la película se deja ver, no es aburrida, y tiene sus pequeños momentos. Pero somos incapaces de ver todas esas grandes cosas que se dicen de ella.

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Lesson of the evil de Takashi Miike

Con pocas horas de sueño y un retraso considerable, la película empezó a las 3h de la madrugada, y nos encontrábamos en un estado somnoliento considerable que de algún modo u otro afectó nuestra percepción de la película. Salvando las distancias, el planteamiento de Miike con esta nueva película es parecido al de Audition. Empezar poco a poco, con lentitud, dando pequeñas pistas de lo que está por venir, y terminar con un repentino subidón de violencia desenfrenada. Pero aquí ese contraste no funciona tan bien. La primera parte se nos hizo bastante aburrida, a pesar de algunos detalles interesantes, Y la segunda, nos pareció demasiado fácil para el protagonista. La masacre colegial es pan comido, y ahí se pierden casi todas las comparaciones que se han podido hacer con Battle Royale. Miike hace muchas películas, y no sorprende a nadie que algunas sean mejores que otras. En este caso, estamos en un punto medio, incluso algo anodino. Como si Miike hubiese seguido un manual de como ser Miike. Eso sí, quizás si la hubiese visto sin necesitar tiras de celo que mantuviesen mis ojos abiertos, la habría visto con “otros ojos”.

Nuestro TOP5 Sitges 2013

Aunque apenas hemos visto 11 películas, tenemos muy claro cuales han sido las mejores para nosotros, ahí va el ranking, en el que las tres primeras se podrían intercambiar fácilmente:

1. New World

2. The Congress

3. The Dirties

4. Escape from tomorrow

5. Capa Caída

Ir a Sitges siempre es un TLQM. Ver tantas películas en tan pocos días nunca puede ser algo malo. Cierto que a veces hay decepciones o tienes que tragarte auténticos bodrios infumables, pero también hay agradables sorpresas, y consigues ver películas que a veces ni siquiera encuentras en Internet. Y no se puede olvidar ese gran componente social que tiene el festival, con los debates e intercambios de impresiones sobre lo que se acaba de ver.

Pero después de tantos años de ir, uno también detecta ciertos “todo lo que jode” que se siguen repitiendo año tras año, y que ojalá se pudiesen solucionar. Mi primera queja es sobre los retrasos en las proyecciones del Auditori. De forma casi matemática, todas las proyecciones de la tarde hasta la madrugada acumulan al menos una hora de retraso (haya o no galas por medio). Empezar a ver una peli a las 21h en lugar de las 20h quizás no supone un gran problema, a no ser que tengas que coger un tren o ir a ver otra película luego, y tengas que escoger entre dejar de verla o no terminar la que estás viendo. Pero si vas a ver una maratón, y una peli que tendría que haber empezado mucho antes de las 2h empieza a eso de las 3h, y la segunda película (de cuatro) empieza a las 5h, el retraso ya hincha bastante los cojones. El principal problema es que uno tiene cada vez más la sensación de que la organización se toma esto como algo normal y asumible. Pero es que no se debería aceptar nunca que las proyecciones se retrasen de forma sistemática. La solución es sencilla. Si ya se sabe que esto ocurre siempre, pues simplemente hay que espaciar algo más las proyecciones para poder asumir los inevitables retrasos. Quitando una peli al día, quizás se solucionaría.

Por último, mención especial merece el público sosainas que acostumbra a aparecer en la Gala de Clausura del festival. Es bastante triste que las constantes menciones al “público de Sitges” que hacen directores, actores y demás premiados, que casi siempre reconocen ese espíritu festivo de los asistentes habituales del festival, se dirijan a una audiencia formada en buena parte por gente que apenas ha puesto el pie en otras proyecciones. ¿Hay demasiadas invitaciones quizás? No lo sé. Pero que en un Auditori lleno hasta los topes, y con un premio honorífico a uno de los directores más aclamados y favoritos de Sitges como es Takashi Miike, los aplausos sean tan protocolarios y poco efusivos… da que pensar. Os podemos asegurar que en otras proyecciones la sala se venía abajo con la presencia de Miike.

Por suerte, el festival es mucho más que su clausura. Así que… ¡viva el Festival de Sitges!

PD: Si queréis ver el Palmarés de este año, lo tenéis aquí.