Omiyage de Anime, ¡el regalo perfecto para tu jefe!

Saludos cosmonautas,

hace poco os sorprendíamos con un post del primer corresponsal de guerra de la Arcadia de Urías, y que es ni más ni menos que el gran Marc Bernabé (arqueólogo del manga). Ya que actualmente se encuentra en Japón realizando algunos proyectos, y a su predisposición para difundir la palabra del Todo Lo Que Mola por el mundo, poco a poco nos va mandando algunas interesantes artículos que pensamos que son de vuestro interés. La última vez Marc puso las fotos y nosotros las palabras, pero en esta ocasión Marc se ha animado a escribir, lo cual es una alegría para nosotros, ya que así podemos dedicar más tiempo a verr episodios de Kamen Rider W (just kidding). ¡Adelante Marc!

Tal vez ya sepáis que el japonés es un pueblo muy dado a la armonía mutua, lo que implica que, cuando una persona se va de viaje, lo que suele hacer es traer regalos (llamados “omiyage”) a los familiares y conocidos –también compañeros de trabajo– que se han quedado atrás. Generalmente, en vez de regalar muñecos o fruslerías, los japoneses regalan comida. Esto ha generado una enorme industria del “omiyage” en todas las regiones y ciudades de Japón, y también ha contribuido a aumentar la leyenda de los “meibutsu” o “cosas famosas” de cada uno de estos puntos. Porque cada región o ciudad tiene por lo menos un meibutsu: en Osaka son los takoyaki y los okonomiyaki. En Yokohama tienen las especialidades chinas como los shûmai o los nikuman; en Kioto los yatsuhashi; en Miyajima los bollos manjû con forma de hoja otoñal, etcétera etcétera. Las cajas de omiyage suelen estar bastante curradas y a veces son de metal, lo que hace que la propia caja, una vez devorado el contenido, también sea un recuerdo bastante chulo.

Pues bien, la industria del omiyage ha generado también ciertos productos para los fanáticos del manganime, que generalmente se venden o bien en las ciudades o lugares directamente relacionados con ese anime (por ejemplo, en Kameari se venden galletas de KochiKame, o en las cercanías del museo de Machiko Hasegawa se pueden encontrar bollos de Sazae-san), o bien en las tiendas de merchandising de las cadenas de TV que emiten ese anime (sí, cada cadena tiene una tienda de merchandising y tienen mucho éxito).

Aquí tenemos una selección de algunas cajas de galletas relacionadas con el manganime que hemos podido ver hoy mismo en una tienda del interior del centro de convenciones Big Sight durante la celebración del Tokyo Anime Festival (los comentarios en cursiva son de Urías):

Empezamos con una cajita de Evangelion, ¡sí señor! Pero si esto os gusta, fijaros en lo que hay debajo… Aunque lo veremos mejor en la siguiente foto.

¿No es alucinante esta caja de galletas? No son muchas galletas, pero el precio y el envoltorio son geniales.

Esta caja gustará mucho a los más jugones, ¡es exactamente igual a la caja del juego original de Rockman (o Megaman)!

¡Yamatoooooooo! Atención fans de Leiji Matsumoto y la serie Yamato en general. Aquí no vemos lo que contiene… ¿pero a quién le importa? xD

La verdad es que Conan nos la sopla bastante, pero seguro que a más de uno le hará gracia. Y tú, chavalín, ¡no me señales así con el dedo, eh! ¡Que te parto la…!

“¿Un poquito de té, señorita? ¿O es un señorito? ¿Y yo qué soy? ¿Hombre o mujer?” Esto gustará a las fans del shojo 😉

Y ésta gustará a los más pervertidos del lugar ^_^ “¿Una galletita, hermanito? Ñom, ñom, ñom…”

Y aquí tenemos unas cagarrutas de Hello Kitty enlatadas que… ¡un momento! ¡Marc, cómo te atreves a colarme una foto del gatostiable aquí! Tendremos que avistar a los Gatostiable Hunters… por cierto, ¿sus caquitas no deberían ser rosas?

De estas compramos la primera que fuimos a Japón, y es que no solo está el toque friki ahí, si no que tienen una pinta excepcional, y el saber está a la altura.

Si no sabéis quién es Sazae-san, ya estáis tardando en iros directos a Mangaland para enteraros. Si es que falta cultura manga aquí, mucha… ains…

Y repetimos con Sazae-san porque me ha gustado  mucho este árbol genealógico. No solo comes bien, si no que además aprendes un poquito de la historia del manga (frase con doble sentido).

Y hasta aquí este fantástico post que nos llega gracias a Marc Bernabé, nuestro corresponsal #TLQM en Japón para la Arcadia de Urías. No olvidéis pasaros por Mangaland y leer su post de reflexiones sobre el TAF 2010, donde fueron tomadas las fotos de estos omiyage.