El “otaku” de los noventa no sólo vivía de manga/anime

Saludos cosmonautas,

hace unas semanas iniciamos un celebrado ciclo en el que a través de revistas y fanzines de los años noventa, relatábamos como fueron los primeros años de la mangamanía en el Estado. Hemos hablado de muchos temas, lógicamente todos relacionados con el manga y el anime, pero hoy para cerrar el ciclo queremos olvidarnos completamente de estos temas, y hablaremos de todo aquello que NO eran cómics o películas de animación japonesa.

Ya comentamos como todas estas revistas ejercieron un rol bastante importante a la hora de extender la fiebre por el manga, pero al mismo tiempo realizaron una labor didáctica entre un inexperto público, dando apuntes culturales imprescindibles para entender algunas de las historias y detalles de lo que se leía, y también formando a los inocentes otakus en muchas otras cosas que se salían del tema manga. Hoy queremos hablar de esto último, de todos aquellos artículos que nos hablaban de viajes a Japón, de tokusatsu, o del cine de Hong Kong (si tiene relación o no con el manga y anime, lo dejamos a vuestro juicio).

Empezamos por algo mucho más lógico, pero que no dejaba de ser muy especial: los reportajes sobre viajes a Japón. Hoy en día, esto de hacer largos viajes por el mundo parece algo mucho más accesible, ya sea por cuestiones económicas o porque se han superado algunos miedos. Pero en los años noventa, irse a Japón nos podía parecer una auténtica locura. Era caro, y estaba lejos, muy lejos.

Aquí tenemos un reportaje de “introducción a Japón” que nos encontramos en el número 1 de la revista Shogatsu. Lo cierto es que algunas de las cosas que nos cuentan nos pueden parecer de cajón hoy en día, pero por entonces apenas sabíamos nada del país del sol naciente.

Y de propina, una bonita cronología de la historia de Japón, con un grafismo de una sofisticación espectacular 😉

Los de NEKO siempre se lo curraban un poquito más con sus reportajes, que por algo eran los referentes del mundillo. En este número nos maravillaron con un reportaje sobre una visita a Tokyo, que lógicamente pasaba por visitar los sitios más otaku de la ciudad. Pero no dejaban en ningún momento su labor didáctica, nos hablaban de los transportes, las costumbres, alojamiento… Lo cierto es que nos confirmaban lo caro que era Japón en los primeros párrafos, y si has viajado en la última década a Japón es probable que te hayas dado cuenta de que no hay para tanto. O realmente nuestro poder adquisitivo ha subido y el japonés ha bajado, o simplemente la inexperiencia de entonces les obligó a buscar alojamiento en sitios caros (hoy con Internet es mucho más fácil encontrar cosas baratas).

El clima, la moneda, la dificultad de los japoneses con el inglés… Y empezamos el repaso a tiendas interesantes, ¡y sorprende que empiezan por Harajuku y no por Akihabara! Pero es que por entonces, Akiba aún era “el barrio de la electrónica” y no lo que es hoy en día, así que en lugar de hablar del paraíso del “otaku”, nos hablan de la meca de los videojuegos (aún sigue Super Potato ahí para dar cuenta de eso).

¡Ups! Unas pequeñas imágenes sólo aptas para adultos. Nos ponen una pequeña nota con las típicas pegatinas de anuncios de “contactos”. ¿Real? Sí. ¿Gratuito? También.

Cambiamos de tercio, y entramos de lleno en aquellos artículos que querían presentarnos otros aspectos de la cultura nipona o asiática en general. Empezamos por KABUKI, y un reportaje titulado “Ciudadano Kamen” que, adivinad, nos hablaba de uno de nuestros géneros cinematográficos favoritos: el tokusatsu. Lo cierto es que este escueto reportaje empezó a sembrar el terreno para que unos cuantos años después nos convirtiésemos a la religión del látex y el spandex.

Mientras que hablar de Japón y su cine de género parece más o menos lógico, lo que sí puede llegar a sorprender ahora, es que se dedicaron algunas páginas a hablar del cine de acción de Hong Kong. Seguro que en cualquier revista o blog actual quedaría como un pegote, una cosa extraña que no le interesa para nada al fan de Naruto de turno, pero es bonito pensar que, por entonces, algunos éramos algo más abiertos en cuanto a intereses. De hecho, sigue siendo algo extraño que se hable de John Woo en las mismas páginas que se habla de Ranma 1/2, pero ciertamente había una razón. Los mismos responsables de editar algunos de los títulos más populares de Anime de los noventa fueron Manga Video, que a su vez, fueron los responsables de hacernos llegar el grandísimo cine de acción que desde hacía algunos años se estaba cociendo en la antigua colonia británica.

Lo cierto es que, entre anuncios y artículos, a mí ya me habían convencido. Por entonces iba menudo a un videoclub cercano a mi casa, que era a la vez una tienda de segunda mano (cómics, películas, sellos…), y que hoy en día seguro se ganaría la etiqueta de #TLQM. Aparte de comprar algunos TBOs muy antiguos, también me encantaba alquilar esas películas de muchos tiros, mucha sangra, y muchos mafiosos. Recuerdo “A better tomorrow” perfectamente. Y es una pena que sólo pudiese alquilarlas, porque serían un gran tesoro hoy en día. Pero el hecho de no tener acceso a todas las películas del catálogo también tuvo un efecto interesante. Idealicé esas películas, me formé una idea romántica sobre ellas. Y unos años después, cuando pude comprarme muchas de esas películas en DVD (y más), comprobé que no sólo me gustaban aquellas que no había podido ver, sino que las que sí había visto aún me gustaron más que a mis 15 años.

Aquí tenemos a dos de los grandes héroes de entonces: Jackie Chan (cuando aún no hacía tantas chorradas con Hollywood), y al grandísimo Chow Yun Fan, quítenese el sombrero. A Jackie Chan también le dedicaron unos cuantos artículos al realizar la película basada en “City Hunter”, que además tenía un delirante momento Street Fighter II.

Si no habéis visto la gran filmografía hongkonesa de John Woo no merecéis el aire que respiráis. El inventor del “bullet ballet”, quien influenció irremediablemente el cine de acción hollywoodiense (especialmente a Tarantino), y sigue haciéndolo aunque hayan pasado muchos años y su paso por Hollywood le haya estropeado más que otra cosa.

Aquí tenéis toda su filmografía. Para novatos, lo que no podéis perderos es: A Batter Tomorrow I & II, The Killer, A Bullet in the Head y Hard Boiled. IM-PRES-CIN-DI-BLES.

Y con esta recomendación, con cierto tono amenazante, concluimos esta bonito ciclo de “remember when…”. Al menos de momento, que en la Arcadia seguiremos haciendo arqueología culturalmente dispersa todo el tiempo que sea necesario.

Los otros posts de este “ciclo boom del manga”:

Más allá de Dragon Ball: los otros mangas del boom.

De cuando Son Goku se escribía Son Gokuh

Revistas francesas de manga de los 90: Dorothée

El 1er Salón del Manga y Las Guerras Fratricidas entre Otakus