Moebius y los amos del tiempo

Saludos cosmonautas,

no nos consideramos unos expertos en manga, menos en cómic americano, y casi podríamos decir que somos unos completos ignorantes en cuanto al cómic europeo. Pero como aficionado al cómic en general es imposible no haberse cruzado en más de una ocasión con Jean Giraud “Moebius”. El suyo es uno de esos nombres que cualquier lector de cómic debería conocer. No es necesario que guste, simplemente hay que ser consciente de que existió y que su obra tuvo un gran impacto. Con esto será suficiente, y no te merecerás que te lancen piedras la próxima vez que entres en una tienda de cómics.

Jamás hemos leído Blueberry, y El Incal sigue siendo una asignatura pendiente, pero a lo largo de nuestra historia como lectores alguna que otra vez nos hemos cruzado con alguno de sus cómics (por no mencionar todos aquellas obras que se han inspirado descaradamente en su forma de hacer). Pero curiosamente, si ha habido un trabajo suyo que nos ha impactado y dejado un recuerdo imborrable en nuestra mente, este ha sido “Les Maitres du Temps”, que no era un cómic, sino una película de animación.

La vimos seguramente en televisión en los años ochenta, y al recuperarla más de 20 años después, nos hemos dado cuenta de lo bien que recordábamos a algunos de sus personajes. Lo mejor, es que sigue siendo una buena película, con una buena historia, mejores diseños, y un final fantástico.

Conocida aquí como “Los amos del tiempo”, se trata de una película dirigida por René Laloux estrenada en 1982. La historia está basada en una novela de 1958 de Stefan Wul titulada “L’Orphelin de Perdide” (el huérfano de Perdide), y para su versión animada contó con los reconocibles diseños de Moebius. La historia es realmente sencilla. Un chico acaba solo y perdido en un planeta llamado Perdide con la única ayuda de una especie de walkie-talkie interespacial que le pone en contacto con un amigo de su difunto padre, Jaffar, capitán de una nave fugitiva que cambiará todos sus planes para poder rescatar al pequeño Piel.

Adoraba estos “robotitos”, aunque ahora he descubierto que en realidad son unos seres telepáticos.

En esta película los aficionados a Moebius reconocerán fácilmente su característico estilo, especialmente por esa mezcla de Ciencia Ficción, el mundo onírico y esas criaturas extrañas, por no decir surrealistas. Un estilo que, como ya hemos dicho, otros autores europeos han hecho propio (o al menos esa es nuestra impresión de neófitos), y que para nosotros es la estética típica europea cuando hablamos de ciencia ficción. Pero la obra de Moebius no sólo tuvo impacto en la órbita de la bande dessinnée, se requirió su talento en varias producciones de Hollywood, desde Alien hasta The Abyss, pasando por Willow, Masters del Universo, Tron, El Quinto Elemento y una pequeña colaboración en El Imperio Contraataca (además, una de sus historias inspiró claramente a Ridley Scott en Blade Runner). Incluso llegó a Japón, más concretamente al Studio Ghibli. Hayao Miyazaki siempre ha reconocido la fuerte influencia que tuvo Moebius en la estética de “Nausicaä del valle del viento” (comparad ambas películas y os daréis cuenta). Al mismo tiempo, Moebius le puso a su hija el nombre de Nausicaa, demostrando que la influencia era mutua. (En este link encontraréis una charla entre los dos – en inglés.)

Más claro imposible.

Y aquí el homenaje a la inversa.

Y finalmente juntos.

Ambos genios en su exposición conjunta.

Pero quizás más sorprendente que esta afinidad Moebius/Miyazaki, sea la que tuvo con el propio Stan Lee de Marvel Comics. A priori, el estilo europeo de Moebius parece estar a las antípodas de cualquier cosa parecida al cómic americano de superhéroes, pero no pensaban lo mismo estos dos autores. Encontraron un personaje que perfectamente podía amoldarse a la forma de contar historias de uno, y a la forma de dibujarlas del otro, y así nació “Estela Plateada: Parábola”. De reciente adquisición, es una mini-série que se lee en un visto y no visto, pero que se disfruta a muchos niveles. Ya sea por el guión comprometido de Stan Lee (hablar de Dios no es tan fácil para un americano como para un europeo), como por ver la fantástica interpretación visual de Moebius, que le da ese toque personal a Estela Plateada que le va como anillo al dedo.

Es una pena que tenga que morir un autor para que muchos le descubran o le redescubran, pero echando mano del tópico, más vale tarde que nunca. Jean Giraud “Moebius” murió el pasado 10 de Marzo de 2012 a los 73 años, dejando tras de si un legado artístico de incalculable valor.

Moebius 1938-2012