La ¿mala? influencia del manga

Saludos cosmonautas,

no es nada nuevo que muchas de las expresiones de todo lo que mola han tenido detrás suyo una historia de persecución por parte de paladines de la moral, que blandieron sus espadas en defensa de los “pobres, indefensos e influenciables niños”, víctimas de los perjudiciales, e incluso satánicos, productos de entretenimiento que más nos gustan, es decir, desde los cómics al Heavy Metal, pasando por el cine de género.

La historia es la de siempre, dicen que sus contenidos son perjudiciales, una mala influencia, que nos van a llevar por el mal camino, etc. Si encima, aparece un chalado que, por casualidad era lector/fan/jugador de algún videojuego/cómic/película/músico al que se le tiene especial manía, entonces ya apaga y vámonos, porque ya tienen munición para años.

Aunque visto lo visto, tampoco necesitan muchas razones para empezar con sus campañas de demonización de todo lo que mola, como claro ejemplo, este predicador tan popular en YouTube, que se dedica a perseguir los “nintendos, los segas y los pokemón”:

No vamos a discutir en absoluto sobre lo perjudicial de nuestras aficiones, está totalmente fuera de lugar, especialmente aquí. Pero nos ha llamado la atención, por fin, un ejemplo de todo lo contrario. Es decir, un ejemplo de como un anime ha inspirado a mucha gente en Japón a “hacer el bien”. Al parecer, una o varias personas han utilizado el nombre de Naoto Date para hacer donaciones de juguetes y material escolar a distintos orfanatos de algunas prefecturas japonesas.

http://www.youtube.com/watch?v=mKygDMriJ48

Resulta que este nombre corresponde al de un personaje de un manga de 1968 titulado “Tiger Mask” (de los autores Ikki Kajiwara y Naoki Tsuji), que trata sobre un luchador de “pressing catch” apodado “Tiger Mask”, quien siendo huérfano, donaba parte de su dinero ganado con la lucha libre al orfanato.

Alguien en Japón empezó a hacer estas donaciones bajo ese nombre, y después de que la noticia se conociera a través de la prensa, parece que le han salido muchos imitadores (¡y ojo que ha donado cosas muy #TLQM!). Esto nos ha recordado a cuando se empezaron a encontrar en servicios públicos japoneses sobres con grandes sumas de dinero, que al parecer algunas personas muy altruistas iban repartiendo por la geografía nipona. Parece que en Japón la moda del altruismo es algo que también se pega de vez en cuando. Pero la novedad, en el caso que nos ocupa, es esa inspiración en un manga. Que sirva de ejemplo para tantos energúmenos que creen que de todo lo que mola sólo pueden salir cosas malas. Aunque sabemos de sobras que, desgraciadamente, estos ejemplos de buenas obras venden mucho menos en las noticias que los casos contrarios.

Por cierto, el personaje Tiger Mask acabó convirtiéndose en un luchar de wrestling real:

Fuentes: Japan Probe