El 1er Salón del Manga y las Guerras Fratricidas Otakus

Saludos cosmonautas,

hoy vamos a seguir con nuestro repaso a lo que fue la primera prensa especializada en manga, centrándonos en el cubrimiento que hicieron algunas de ellas de lo que fue el 1er Salón del Manga de Barcelona (hace ya 15 años). Ahora es uno de los mayores actos culturales y comerciales que podemos ver en la provincia barcelonesa, pero por entonces parece que nadie las tenía todas consigo. Unos meses antes, y como experimento, se celebró la 1a Convención del Manga de Barcelona, y por lo que nos cuentan, parece que funcionó:

Así nos lo contaron los de la revista KABUKI en su número 3, y ya os advertimos que os fijéis en el estilo que tenían de contar las cosas, para lo que os contaremos después. Pero volvamos a estos primeros eventos. Montar unas “jornadas” o una “convención” era una cosa, pero montar un salón ya era harina de otro costal; ¿sería un fracaso como muchos vaticinaban? ¿O en 1995 las cosas ya estaban encaminadas para lo que vendría después?

Evidentemente, ese primer salón no tenía ni la envergadura ni el volumen de asistentes que podemos ver actualmente, se celebró en la Estació de França, siendo un evento mucho más modesto. Aún así, tuvieron que añadirle la coletilla de “y el videojuego” para ver si eso atraía a más público. En el número 1 de SHOGATSU nos contaban que el salón estuvo bastante bien, pero que le faltaba mucho para ser un evento importante. Muy centrado en el apartado “comercial” (¿pero qué salón no lo está?), con exposiciones realmente mal hechas (no como algunas que vemos ahora), parece que lo salvó la afluencia de público y el entusiasmo con el que se vivieron las charlas y mesas redondas. Creemos que esto último demuestra las ganas, ilusión y pasión con la que se vivían esos primeros años mangamaníacos.

Los de la popular NEKO dedicaron cuatro páginas a cubrir el primer Salón del Manga, y abrían su artículo con una interesante reflexión, recordemos, en 1995: los superhéroes americanos llevan años siendo los reyes del cómic, pero a pesar de esto no han conseguido un evento dedicado exclusivamente a ese género. Una cosa está clara, el cómic americano ya tenía al consolidado Salón del Cómic para promocionarse y reunir a sus fans, así que tampoco es extraño que no hiciese falta un salón específico para ello, pero sí era cierto que el manga se había convertido en algo especial, no era simplemente un “cómic japonés”, llevaba algo más en la maleta. Algo que es evidente hoy en día si nos fijamos en el “submundo” en el que se ha convertido el Salón del Manga de Barcelona.

Y para los más nostálgicos, esto es lo que se “estrenó” en ese primer Salón, en el que uno de los reyes fue Manga Video: el anime de “Street Fighter II”, la barrabasada que ya os contamos del anime-cómic de Sailor Moon, el manga “Dominion Conflicto” de Shirow, mucha producción nacional de manos de Camaleón ediciones (ya os hablaremos de esto), “X 1999” de las Clamp o “Cyber-Tokyo” de Pure (el “otro Shirow”). Por cierto, ¿sabíais que el Salón del Manga tenía mascota? La tenéis en la siguiente página… ¡Makako!

Pero vamos a la parte morbosa del post, y es que en este primer evento dedicado al manga se pudo vivir un episodio que demostraba que, a pesar de toda esa ilusión que mencionábamos también había polémicas y rencillas entre los aficionados, aunque sobretodo, entre la prensa del momento. La provocación tenía nombre, se llamaba KABUKI. Esta revista, editada por Glénat, se hizo un hueco dando hostias por todos lados. Su estilo entre lo cachondo, lo impertinente, y lo simple y llanamente maleducado, se ganó fans, pero también muchos enemigos. El episodio en cuestión se vivió en la presentación de la revista en el Salón del Manga, cuando un par de chicas fanzineras se apoderaron del micro, empezaron a soltar improperios contra KABUKI, rompieron algunos ejemplares, y se largaron dejando a todo el mundo pasmado.

Aunque quizás no compartiríamos la actitud de estas chicas, se puede llegar a entender tanta rabia leyendo algunas pocas secciones de la susodicha revista. En esa época aún estaban en boga las secciones de correo de lectores, y en KABUKI estaba una chica llamada Akemi Pérez (dicen que podría haber sido un chico en realidad), que tenía un estilo muy particular de contestar a los correos, y no tenían problema en replicar a aquellos que les dejaban de chulos para arriba (con el doble de chulería).

Para escribir tanta porquería y tan seguida se necesita seguir entrenamiento especial o ser bastante negado en el arte de hacer funcionar la masa encefálica.”

Si hemos herido vuestros sentimientos, lo sentimos, en próximas ocasiones (esperemos que las hayan) intentaremos destruirlos del todo.”

[Fulanito] es un viciosillo de dieciséis tacos que casi me acosa sexualmente con sus procaces preguntas, y que desea cartearse con otros mangamaníacos.”

Aparte, también estaba la que seguramente sería la sección que más encendía al personal, en la que se dedicaban a comentar otras revistas y fanzines sin cortarse un pelo en cuanto a sus opiniones. A esto hay que sumarle que el director de la revista, Jorge Riera, tiene pinta de que fuese uno de esos personajes que se hacían notar allá donde iban, como una especie de Mourinho del mundo del manga. Lo curioso es que todo esto se diera en una revista que publicaba una editorial.

Todo este tipo de polémicas y actitudes nos parecen más propias de fanzineros incendiarios, aunque está claro que, si lo que querían era llamar la atención con su nueva revista, de verdad lo consiguieron, al mismo tiempo que le daban personalidad y actitud a un mundo que, por lo general, no era demasiado crítico ni autocrítico (¿podríamos decir que fueron los primeros gafaspasta/snobs del manga? ¿existe algo así?). Aún así, sigue pareciendo bastante lamentable que, fuera del bando que fuera, se mostraran actitudes tan lamentables. Tantas envidias y ataques personales no debieron favorecer en absoluto lo que importaba, que era la divulgación del manga… ¿o sí lo hicieron? (Hemos encontrado un post de hace algunos años en el que se habla del “caso Kabuki”, de como evolucionó la revista y donde nos cuentan que en otro Salón del Manga llegaron a asaltar el stand de Glénat para destripar más revistas. Aquí lo tenéis.)

De todos modos, sería divertido que cualquiera de los fanzineros de la época se dejara caer por aquí y nos contara cuatro chafarderías al respecto (aunque no es nuestra intención reavivar polémicas). Lo curioso es que 15 años después, se siguen dando el mismo tipo de follones y actitudes pueriles entre fans, redactores, y otra gente relacionada del mundillo… Shame on you!

Otros posts de este “ciclo boom del manga”:

Más allá de Dragon Ball: los otros mangas del boom.

De cuando Son Goku se escribía Son Gokuh

Revistas francesas de manga de los 90: Dorothée