¿Demasiado mayor para la Japan Weekend?

Saludos cosmonautas,

pues como dice el título, esa es la sensación que le dejó a un servidor la tan anunciada y sobrevalorada “Japan Weekend” de Barcelona. Debo decir que mi información sobre el evento era mínima, y que tampoco acabo de entender cual es la intención que tienen sus organizadores. Tal y como se ha promocionado siempre, a mi me había parecido que era un evento que trataba ir algo más allá del típico “salón”, centrándose más en toda la cultura del ocio japonés desde otro punto de vista, quizás ligeramente menos comercial. Pero lo que de verdad me he encontrado es con una especie de evento de relleno, entre “salón” y “salón”, que ni siquiera ofrece algo distinto, no aporta nada diferencial, convirtiéndose entonces en el hermano pobre del salón de salones del manga, el de Barcelona. Supongo que es muy fácil empequeñecerlo al lado del mayor evento que se hace en la península, y que seguramente el Japan Weekend de Barcelona, en comparación con los otros salones que se hacen por España, es más que decente… pero el evento se sigue haciendo en Barcelona. Y visto así, pierde todo el interés para un servidor.

Yo fuí a buscar un fin de semana que me acercara a la cultura japonesa, y lo único que hice fue dar un par de vueltas por las tiendas, hacer unas compras mínimas, y aburrirme en las gradas mientras esperaba una exhibición de para-para. El lugar destinado a las charlas era pequeñísimo, lo de los videojuegos una anécdota, y todas esas otras actividades relacionadas con la cultura japonesa que se anunciaban… bueno, no supe encontrar ninguna. Quizás me rendí demasiado rápido, apenas dos horas y ya cruzaba la puerta de salida para no volver. Pero lo cierto es que la sensación que me quedaba era de que ahí sobraba. Me explico. No pongo en duda que este tipo de eventos son la excusa perfecta para los aficionados al manga/anime para reunirse, para hacer cosplay, para compartir sus intereses, para “hacer comunidad”… ahí es donde la cosa falla. No es lo que yo busco, no es lo que necesito, y seguramente la edad tenga mucho que ver en ello, y es que además, me apostaría lo que fuera a que la media de edad es bastante más baja que en el Salón del Manga.

Con la frustración encima, y aprovechando que teníamos con nosotros a los cosmonautas Madam Beus y Epi69blas, decidimos desquitarnos de la decepción pateando por Barcelona haciendo una visita turística con paradas técnicas a tiendas como Continuarà Cómics, Discos Revólver y Freaks… y este fue el resultado (creo que sí, que nos pasamos un poquito, pero es que a esos precios…):

Esto lo compramos en la Japan Weekend por 2 euros. La verdad es que la figura tiene su gracia por ese juego de perspectivas que hace con los distintos personajes en tamaños distintos. Es curioso y una imagen muy potente y muy Super Sentai. No soy de comprar este tipo de “escenas”, pero esta valía la pena siendo tan barata.

No tenemos referencia alguna de este anime, nadie nos lo ha recomendado, no hemos leído nada al respecto. Solo tenemos un nombre, el de Shotaro Ishinomori (ya sabéis, El Rey del Manga, creador de Kamen Rider, Cyborg 009, etc…), y eso para nosotros ya es suficiente. Aparte de esto, tenemos entendido que algunos de sus personajes hacen algunos cameos en esta obra. Ya os contaremos si vale la pena.

Y llegamos a Continuarà Cómics, para encontrar, por fin, las obras de Ponent Mon a un precio de auténtica risa, si no fuera porque en realidad da más pena que otra cosa, porque estos precios tan bajos nos indican que las series han sido canceladas y descatalogadas. Ya os hablamos en su momento del fracaso de Aula a la Deriva, pero muchos otros títulos de la editorial, que hay que reconocer que ha arriesgado mucho apostando por cierto tipo de manga (más adulto, menos comercial). Es por eso que ahora se pueden encontrar un montón de tomos a precios tan ridículos como 3 y 4 euros. Aquí arriba tenéis los 3 volúmenes de Ebichu que compramos y que nos faltaban (por ahora ya no saldrán más de este desternillante y pervertido hámster ama de casa).

Nos sorprendió encontrarme este manga, que no teníamos ni idea que había sido publicado por Ponent Mon (¿quizás sea ese uno de sus fallos?). Conocíamos el título por el dorama que existe, pero que aún no hemos podido ver. Por eso nos picaba la curiosidad y compramos este primer tomo, a sabiendas de que no podríamos leer el 2, al menos en un corto-medio plazo.

Ya teníamos el libro dedicado a Japón, en el que varios artistas (japoneses y no japonses creaban obras inspiradas en el país nipón). No habíamos comprado antes el de Corea porque el precio era demasiado elevado para el interés que nos suscitaba en su momento. Pero a 4 euros, y con un creciente interés por Corea, no había dudas. A su lado tenemos “En la prisión”, una recomendación de Montse Akane, de la que siempre hemos oído cosas buenas.

Por último, pero no menos importante, tenemos dos obras de Yoshihiro Tatsumi, el autor del magnífico “Una vida errante”, que no podía faltar en nuestra biblioteca. Una pena que la cosa no haya funcionado con este autor tan importante para el manga más adulto, y es que como contaba él mismo en la obra que mencionábamos, él fue uno de los padres del gekiga. Esperad una reseña de estas dos obras, a ver si llega a tiempo antes de que no queden ejemplares disponibles.

No solo de lectura vive el hombre, y cuando uno se encuentra por solo 6 euros el último disco de la que puede ser la banda catalana de Metal Extremo más importante del momento, cuyo éxito ha traspasado fronteras, y que encima son amigos, no había duda alguna, tenía que caer. Más allá del hecho, poco frecuente, de que canten Death/Black Metal en catalán, y que se hiciesen famosos por sacar un primer disco con letras de Miquel Martí Pol, estamos ante la obra de 4 talentosos muchachos de Terrassa, y que os recomendamos para saber lo que se cuece por estas tierras en cuanto a Metal Extremo. Ahora mismo están de gira por España. Su nombre: Vidres A La Sang.

Y aquí os dejamos con nuestro “capricho final”. Estuvimos dudando durante un buen rato si comprar o no esta Enciclopedia de la Cultura Pop Japonesa, y al final cayó, somos así… lo cierto es que no conocemos otra obra como esta, y aunque ya haya quedado algo antigua (es de 1997), eso a veces lo convierte en más interesante, ya que muchas cosas se pierden con el tiempo al dejar de valorarse. No se trata de ningún ensayo, ni de una especie de historia de la cultura Pop japonesa, es una enciclopedia como bien indica el título. El fallo es que es demasiado reducida, y se echan en falta muchísimas cosas, empezando por obviar a figuras como Shotaro Ishinomori, cuya contribución al Tokusatsu televisivo creo que es comparable a Godzilla y Ultraman. Pero ya os contaremos más una vez lo hayamos leído de cabo a rabo.